Se intensifica la puja por el apoyo de partidos sin candidato presidencial en Colombia
Puja por apoyo de partidos sin candidato presidencial se intensifica

Se intensifica la puja por el apoyo de los partidos sin candidato presidencial

La división en los partidos políticos tradicionales colombianos se ha profundizado notablemente en los últimos años, y una muestra contundente de esta fragmentación son las dificultades que enfrentan para definir a cuál de los catorce candidatos presidenciales apoyarán en la primera vuelta electoral. Las amenazas y advertencias circulan constantemente en reuniones internas contra aquellos militantes que desafíen a las directivas y opten por respaldar a un candidato contrario a la línea oficial del partido.

El tiempo apremia para las decisiones partidistas

El tiempo se agota rápidamente para estas definiciones cruciales. Varios directores de partidos y congresistas ya han prometido que, una vez culmine la Semana Santa, darán a conocer públicamente el nombre del candidato que recibirá el respaldo oficial de sus colectividades. La mayoría de las agrupaciones políticas se encuentra profundamente dividida entre Paloma Valencia del Centro Democrático y Abelardo de la Espriella de Defensores de la Patria, aunque también existen militantes que mantienen acercamientos discretos con la campaña de Iván Cepeda del Pacto Histórico.

En algunas colectividades, las fracciones internas y las discusiones sobre cuál es la mejor opción electoral son tan intensas que se contempla seriamente la posibilidad de dejar en libertad absoluta a toda la militancia para que decida individualmente su voto, sin lineamientos partidistas unificados.

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Choques internos en los principales partidos políticos

Los conflictos internos en partidos como el Liberal, Conservador, 'la U', la Alianza Verde e incluso Cambio Radical, a pesar de ser de oposición al gobierno actual, han tomado un vuelo significativo durante las discusiones en el Congreso de la República. Estos choques se han evidenciado particularmente cuando el gobierno del presidente Gustavo Petro llevaba a las sesiones legislativas alguno de sus proyectos o reformas más controversiales.

En el ámbito legislativo, el apoyo político no se manifiesta únicamente a través del voto afirmativo, sino también mediante estrategias como ausentarse deliberadamente de las votaciones, retirarse de las sesiones o colaborar activamente en la conformación o ruptura del quórum necesario para aprobar iniciativas.

Precisamente así ha ocurrido con varios congresistas de los partidos mencionados, quienes serían los mismos que ahora mueven hilos internos para respaldar al candidato del oficialismo, Iván Cepeda. Hasta la fecha, Cepeda cuenta con el apoyo de su partido, Pacto Histórico, la agrupación del exministro del Interior Juan Fernando Cristo llamada En Marcha, y un sector significativo de la Alianza Verde. Además, se han observado en sus eventos de campaña a varios legisladores liberales, mientras que el objetivo estratégico es conseguir el respaldo de conservadores y miembros de 'la U'.

Estrategias de campaña y divisiones liberales

La incorporación de Juan Fernando Cristo a la campaña de Cepeda se realizó con la clara intención de aportar mesura a su estrategia electoral, alejarlo de ideas polémicas como la convocatoria de una asamblea nacional constituyente y ayudarlo a captar votos del centro político tradicional. El exfuncionario del gobierno Petro viene tendiendo puentes diplomáticos con los liberales disgustados con la dirección del expresidente César Gaviria e incluso, según fuentes cercanas a las negociaciones, tendría la intención de convencer eventualmente a Claudia López, quien recientemente declaró que si no pasa a segunda vuelta no votaría por Cepeda ni por De la Espriella, aunque no descartó completamente a Valencia.

Los liberales atraviesan actualmente fuertes divisiones internas. Mientras el sector gavirista optaría por apoyar a la candidata del Centro Democrático, Paloma Valencia, el ala de oposición a la gestión del expresidente prefiere claramente al candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda. Paralelamente, existen voces dentro del partido que piden respaldar a Abelardo de la Espriella, pues incluso uno de los senadores de la agrupación, Mauricio Gómez Amín, se adhirió a su equipo desde el año pasado y actualmente ejerce como uno de sus jefes de debate más visibles.

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Divisiones conservadoras y disputas de poder

Si en el liberalismo existen divisiones evidentes, en el Partido Conservador la situación no es diferente. Los militantes conservadores no solo están divididos respecto al candidato presidencial a apoyar, sino también por intensas disputas de poder internas que trascienden lo electoral. El director y expresidente del Senado, Efraín Cepeda, indicó recientemente que ya se realizó una primera reunión para discutir el tema presidencial, pero que sería hasta después de la Semana Santa cuando comunicarían formalmente la decisión de bancada.

Efraín Cepeda, según versiones internas, preferiría alinearse con el uribismo y respaldar la fórmula Paloma Valencia-Juan Daniel Oviedo, pero el sector que lidera la senadora y exdirectora del partido Nadia Blel ya habría iniciado conversaciones exploratorias con el equipo de Abelardo de la Espriella. Entre estos dos congresistas conservadores existen malestares profundos, e incluso circulan versiones sobre movimientos internos para que Cepeda abandone la dirección del partido en el corto plazo.

Resistencias a las declaraciones de De la Espriella

Algunos comentarios públicos de Abelardo de la Espriella han generado resistencia significativa dentro de ciertos sectores partidistas. Luego de observar que en varias colectividades existían dudas debido a los 3,2 millones de votos que obtuvo la uribista Paloma Valencia en la Gran Consulta por Colombia, De la Espriella expresó públicamente que no recibiría a "politiqueros" ni a partidos tradicionales en su campaña. Agregó de manera contundente que todos los que ahora buscaban a Paloma Valencia le habían tocado antes la puerta a su equipo, generando malestar en potenciales aliados.

Fraccionamiento en 'la U' y apoyos costeños

El partido de Germán Vargas Lleras estuvo a punto de llegar en su conjunto a la campaña de Abelardo de la Espriella, pero los resultados electorales de Paloma Valencia despertaron dudas estratégicas entre sus dirigentes. Aunque son minoritarios, existen algunos políticos de estas filas que estarían considerando seriamente apoyar a Iván Cepeda. Incluso desde el Congreso han surgido voces disidentes, como las de Ana María Castañeda y Temístocles Ortega, cuyos votos fueron bloqueados internamente por haber "apoyado" indirectamente al gobierno Petro al no votar contra la consulta popular que terminó hundida en el Senado.

Desde la región Caribe, de donde son oriundos tanto Efraín Cepeda como Nadia Blel, se estarían gestionando activamente varios respaldos para la campaña de Abelardo de la Espriella. El ala Char del conservatismo, por ejemplo, estaría considerando apostarle al abogado para la primera vuelta, aunque otros militantes de la colectividad señalan que una opción más segura y "institucional" sería alinearse con Paloma Valencia.

El partido de 'la U', por su lado, está claramente fraccionado entre los partidarios de Iván Cepeda y los de Paloma Valencia. Particularmente en el Valle del Cauca se desarrolla una intensa puja entre el sector de la gobernadora Dilian Francisca Toro, que estaría inclinándose por sumarse a la campaña de derecha, y los simpatizantes del Pacto Histórico. Curiosamente, al esposo de Toro, el exsenador César Caicedo, se le ha visto participando en eventos organizados por el equipo de Abelardo de la Espriella.

La importancia crucial de los respaldos partidistas

Los apoyos formales de las colectividades políticas se vuelven absolutamente cruciales en este punto para las catorce campañas presidenciales. No solo representan un golpe mediático importante para mostrar robustez y fuerza electoral ante la opinión pública, sino que también implican el endoso de los votos con los que cuenta gran parte de la militancia organizada de cada partido. Las respuestas definitivas llegarán en los próximos días, cuando culminen los diálogos internos y las negociaciones entre facciones.

Las alianzas presidenciales se definen en medio de tensiones crecientes, mientras los partidos tradicionales enfrentan su mayor prueba de cohesión interna en años recientes. La fragmentación política evidencia las profundas transformaciones que experimenta el sistema partidista colombiano en vísperas de una contienda electoral determinante para el futuro del país.