Instrucción de la Registraduría para formularios E-14 en elecciones 2026 genera debate electoral
Formularios E-14 en elecciones 2026: instrucción de la Registraduría

Controversia por formularios E-14 en elecciones 2026: instrucción de la Registraduría genera debate

A dos semanas exactas de las elecciones para el Congreso en Colombia, el diligenciamiento de los formularios E-14, utilizados para el preconteo de votos, ha centrado la controversia electoral. La Registraduría Nacional del Estado Civil ha impartido la instrucción de no llenar los espacios en blanco donde no se registren votos, con el objetivo de facilitar el proceso de escrutinio y la digitalización de datos, que serán públicos casi de forma inmediata en la página del organismo.

Instrucción del registrador Hernán Penagos y respaldo institucional

El registrador Hernán Penagos ha explicado en numerosas oportunidades que esta instrucción para diligenciar los E-14, o actas electorales, se ha venido dando desde hace décadas en Colombia, incluyendo las pasadas elecciones presidenciales que llevaron al presidente Gustavo Petro al poder. Penagos enfatizó que el formulario debe ser diligenciado solo con los votos obtenidos por los candidatos, y que marcas como líneas horizontales, círculos o asteriscos en casillas vacías han dificultado procesos de conteo en elecciones anteriores.

Además, el Registrador Nacional fue enfático al afirmar que no existe posibilidad de alterar los resultados electorales, destacando la participación de 860.000 ciudadanos como jurados, no funcionarios de la Registraduría, en el proceso. Esta postura ha sido respaldada por organismos institucionales como la Procuraduría, Contraloría, Fiscalía y misiones de observación, que han descartado riesgos de fraude.

Críticas del presidente Petro y papel de los testigos electorales

El presidente Gustavo Petro ha generado controversia al afirmar que "dejar casillas en blanco en los formularios donde se debe poner la letra X es una invitación total al fraude después de contados los votos en las mesas", una versión que ha remarcado en redes sociales y en la plaza pública, llevando a un recrudecimiento del discurso sobre fraude electoral. Sin embargo, el procedimiento establece que el diligenciamiento del E-14 es solo una fase preliminar; el escrutinio final es la fase definitiva, y cualquier disonancia obliga a reabrir la mesa.

Un punto clave es la participación de la Procuraduría, Contraloría, misiones de observación y, especialmente, los testigos electorales, quienes actúan como primeros filtros de control para evitar alteraciones. Penagos insistió en que dejar los espacios en blanco evita contratiempos en la digitalización, transmisión y escrutinio, asegurando la transparencia del proceso.

Historial de instrucciones en elecciones anteriores

Como señala el registrador Penagos, la instrucción actual es dejar vacías las casillas sin votos, pero ha habido modificaciones en elecciones pasadas. En 2018, bajo el registrador Juan Carlos Galindo, se pidió llenar espacios en blanco con una línea horizontal o diagonal, lo que generó denuncias de alteración de votos, aunque solo afectó a un puñado de mesas sin cambiar resultados. En 2022, con Alexander Vega como registrador, se ordenó usar un asterisco, lo que complicó la transmisión de datos y llevó a reclamos de pérdida de votos, con formularios que presentaban tachones y enmendaduras.

En ese contexto, los testigos electorales jugaron un papel crucial, permitiendo al Pacto Histórico recuperar al menos cinco curules en el Senado. Por ello, para las elecciones de 2026, la orden de dejar espacios en blanco busca facilitar todos los procesos de transmisión y evitar problemas en las urnas, consolidando una práctica que, según la Registraduría, garantiza la integridad electoral.