Un líder que emerge desde las calles de La Manga
Estefanel Gutiérrez, exconcejal de Barranquilla, ha trazado un camino político que comienza en los barrios más humildes de su ciudad y hoy apunta hacia la Cámara de Representantes por el departamento del Atlántico. Su candidatura, bajo la bandera de Cambio Radical, representa una voz que se forjó caminando las calles donde, según sus palabras, "la política casi siempre llega tarde".
Raíces que definen una trayectoria
"Soy un pelao del barrio La Manga, en Barranquilla", afirma Gutiérrez con orgullo. Este territorio, reconocido como el espacio afro de la ciudad, fue el escenario donde forjó sus primeras luchas como activista y líder comunitario. Su logro como primer joven afro en llegar al Concejo de Barranquilla marcó un precedente en la representación política local.
Su formación académica es igualmente destacada: abogado especialista en Derecho Constitucional, magíster en Gerencia y Práctica del Desarrollo de la Universidad de los Andes, y con un L.L.M. del American University Washington College of Law. Además, cuenta con formación avanzada en derechos humanos y ha sido becario del Departamento de Estado de Estados Unidos y de la ONU.
Propuestas legislativas con enfoque territorial
Entre sus principales iniciativas destaca un proyecto de acto legislativo sobre seguridad que busca crear un cuerpo policial departamental dentro de la fuerza pública. "Reformaremos los artículos 216 y 218 de nuestra Constitución", explica Gutiérrez, "para otorgar autonomía territorial a la Policía, dejándola jurídica y administrativamente a cargo de las entidades territoriales".
Esta propuesta nace de su convicción de que las realidades de seguridad son distintas en cada territorio y requieren respuestas específicas y efectivas. Su experiencia barrial le ha enseñado que las soluciones genéricas rara vez funcionan en contextos particulares.
Diferenciación en el panorama político
Frente a otros candidatos jóvenes de su partido, Gutiérrez enfatiza su experiencia comunal: "La experiencia barrial y comunal no se improvisa". Su crítica es directa: "Alguien que no camina mis calles y que no respira mi aire, no sabe como representarme".
Esta conexión con el territorio se traduce en compromisos concretos para llevar al Congreso las agendas afro y juveniles. "Demostré en mi experiencia como concejal de Barranquilla que no fuí a calentar la silla", asegura, prometiendo un liderazgo activo y visible que coloque estas iniciativas en un lugar preponderante de la agenda legislativa.
Defensa del sistema de partidos y gestión de recursos
Gutiérrez se declara contrario a reformas políticas que afecten a los partidos tradicionales, argumentando que una democracia se fortalece cuando su sistema de partidos es sólido, representativo y programático. Para él, los partidos son el puente esencial entre la ciudadanía y el poder.
En materia de recursos, su estrategia se centra en dos frentes:
- Conformar la comisión tercera de la Cámara, donde se discute el presupuesto nacional
- Vigilar la ejecución efectiva de los recursos asignados a programas como Prosperidad Social
"Mi lucha principal será frenar la desfinanciación que hemos sufrido los atlanticenses en los últimos años", afirma, criticando que actualmente se ejecuta pobremente solo el 20-30% del presupuesto destinado a los municipios.
Relación con el gobierno y evaluación de gestión
Gutiérrez propone una relación constructiva entre el Congreso y el gobierno nacional, independientemente de quién ocupe la presidencia. "Las reformas que necesita el país no pueden quedar a merced de decretazos de un presidente", sostiene, abogando por un trabajo conjunto que respete los contrapesos institucionales.
Para evaluar su trabajo como representante, propone indicadores cualitativos más que cuantitativos: la calidad de los proyectos de ley que proponga, debata y de los cuales sea ponente, así como su vocería en temas trascendentales. "Hay congresistas que después de electos no les vuelven a escuchar la voz. De mí esperen todo lo contrario a eso".
Una visión a largo plazo para el Atlántico
Mirando hacia el futuro, Gutiérrez visualiza su papel político en diez años "donde estoy ahora: trabajando por mi comunidad y por los municipios de mi departamento". Su preocupación central no es su posición personal, sino el bienestar colectivo: "Me afana que en diez años mi gente esté mucho mejor que ahora".
Finalmente, destaca la importancia integral del Atlántico en su proyecto político: "El futuro de mi ciudad Barranquilla, y de mi barrio, están íntimamente ligados a lo que pase en el resto de mi departamento". Su visión busca superar las desigualdades históricas: "No puede ser que el progreso llegó y transformó a Barranquilla, mientras los municipios vecinos siguen padeciendo los mismos problemas de toda la vida".



