El candidato presidencial endurece su postura en la capital antioqueña
Con un mensaje directo y sin ambages, el candidato presidencial Iván Cepeda regresó a Medellín para reafirmar y ampliar las declaraciones que han generado una de las controversias más intensas de la campaña electoral actual. Desde el emblemático parque San Antonio, en el corazón de la ciudad, el aspirante del Pacto Histórico dejó absolutamente claro que no daría ningún paso atrás en sus afirmaciones.
"Hoy no vengo a retractarme"
Ante una concentración de seguidores y bajo un cielo nublado que acompañó la jornada política, Cepeda pronunció palabras contundentes: "Hoy no vengo a retractarme", reabriendo así un debate que ha provocado fuertes reacciones en los ámbitos políticos, empresariales y sociales de Antioquia. Acompañado por su fórmula vicepresidencial, la lideresa indígena Aida Quilcué, el candidato insistió en que sus palabras no solo se mantienen vigentes, sino que ahora las presenta con mayor detalle y contundencia.
"Vengo a reafirmarlo, a decirlo con más contundencia, ampliarlo y detallarlo", afirmó Cepeda, estableciendo así el tono de una intervención que mantendría la tensión política en la región.
El origen de la polémica
La controversia se remonta específicamente al pasado 12 de febrero, cuando el candidato aseguró en el Parque Berrío que Antioquia "se convirtió en cuna de la parapolítica, la narcoeconomía y del terrorismo de Estado". En esa misma intervención, señaló directamente al expresidente Álvaro Uribe Vélez como figura central de ese fenómeno histórico, lo que desató un rechazo inmediato y generalizado de diversos sectores.
Las declaraciones provocaron respuestas oficiales del alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, y del gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, así como de organizaciones como ProAntioquia. Desde estas instancias se cuestionó severamente el discurso del candidato, considerando que estigmatiza injustamente a toda una región. Gutiérrez defendió apasionadamente la historia del departamento y aseguró que reducirla a la "narcoeconomía" desconoce por completo a millones de víctimas del conflicto armado.
Acusaciones de tergiversación
Lejos de moderar su postura, Cepeda responsabilizó directamente a los mandatarios locales de tergiversar sus declaraciones originales. Según el candidato, sus críticas estaban dirigidas específicamente a sectores de poder y no a la ciudadanía general de Antioquia. Además, señaló al diario El Colombiano de haber contribuido significativamente a una lectura distorsionada de sus palabras.
El clima de confrontación tuvo efectos concretos en la agenda política del candidato. Un evento previsto para el 18 de marzo fue cancelado en medio de tensiones logísticas y políticas considerables. Días antes, desde el Concejo de Medellín se habían cuestionado movilizaciones en La Alpujarra que, según denuncias, buscaban facilitar la realización de un acto político. Finalmente, el evento se llevó a cabo este 28 de marzo con la presencia de varias figuras del Pacto Histórico y aliados políticos estratégicos.
Señalamientos específicos contra Uribe
Durante su discurso, titulado "Con el poder de la verdad alcanzaremos la reconciliación de Antioquia y de Colombia", Cepeda profundizó considerablemente en sus acusaciones contra el expresidente Uribe. Afirmó categóricamente que el inicio de su carrera política estuvo ligado a clanes asociados al cartel de Medellín y mencionó explícitamente vínculos con familias como los Ochoa, los Gallina Henao, los Villegas Uribe y los Cifuentes Villa.
"Si queremos hablar de quién es persona no grata aquí en Antioquia, deberíamos comenzar esa lista por el caudillo de la extrema derecha, Álvaro Uribe, y su hermano Santiago", sostuvo el candidato con firmeza.
Distinción entre pueblo y élites
Pese a la extrema dureza de sus declaraciones, Cepeda hizo una distinción clara entre la ciudadanía común y las élites políticas y económicas. "Admiro y respeto al pueblo antioqueño", afirmó con énfasis, destacando su resiliencia histórica frente a la violencia y reiterando que sus críticas apuntan específicamente a sectores que, según su perspectiva, se beneficiaron económicamente del conflicto armado.
El candidato también apeló a la memoria histórica al recordar el atentado contra la escultura El Pájaro, de Fernando Botero, ocurrido en 1995 en ese mismo parque. Utilizó este hecho simbólico como representación de memoria y reconciliación: "La memoria no es para perpetuar la guerra, sino para impedir que la guerra se repita".
Marco de reconciliación nacional
Cepeda enmarcó cuidadosamente sus declaraciones dentro de una propuesta política más amplia basada en el reconocimiento histórico. "Nuestra exigencia de verdad no es para alimentar divisiones, sino para construir una reconciliación nacional y una democracia auténtica", afirmó durante su intervención. Cerró su discurso con un mensaje electoral contundente: "Este próximo 31 de mayo vamos a ganar en primera vuelta".
Contexto favorable en encuestas
El regreso a Medellín coincide con el mejor momento en las encuestas para el candidato presidencial. Según un sondeo reciente de Guarumo y Ecoanalítica para El Tiempo, Cepeda lidera la intención de voto con un 37,5%, seguido por Abelardo de la Espriella (20,2%) y Paloma Valencia (19,9%). En escenarios hipotéticos de segunda vuelta, el candidato del Pacto Histórico vencería a De la Espriella y a Sergio Fajardo, aunque enfrentaría un empate técnico con Valencia dentro del margen de error estadístico.
La jornada en Medellín demostró que, lejos de buscar apaciguar los ánimos, Iván Cepeda ha decidido radicalizar su discurso en medio de una campaña que se perfila como una de las más polarizantes en la historia política reciente de Colombia.



