Angélica Lozano apuesta por reformas desde el Congreso y rechaza constituyente
La congresista Angélica Lozano, candidata a la reelección por el Partido Verde, presentó sus propuestas para un nuevo periodo en el Senado de la República, enfatizando su postura: "Reformas sí, constituyente no". Con raíces en Bogotá y Cundinamarca, la aspirante destaca su trayectoria como autora de 20 leyes que impactan directamente en la calidad de vida de los ciudadanos.
El Congreso como espacio de consenso
Lozano enfatiza que el Congreso es el espacio fundamental para construir consensos. "Este periodo me la jugué, por ejemplo, para lograr una reforma pensional o laboral que unos querían hundir, que otros querían imponer y que, sobre todo, es necesaria e importante para la gente", aseguró la senadora. La candidata subraya su capacidad para "tender puentes" entre sectores opuestos y evitar que el sectarismo afecte el progreso de Colombia.
Proyectos prioritarios en materia laboral
Dentro de sus banderas principales, destaca un proyecto de ley próximo a sancionarse para trabajadores por prestación de servicios. Lozano califica esta modalidad como una "esclavitud moderna" donde la gente no tiene derecho a cesantías, primas o vacaciones. "Estamos a un paso de que sea ley", afirmó respecto a esta iniciativa.
También busca simplificar el trámite de la cuota alimentaria, que hoy tarda 37 meses en promedio, para que sea casi tan expedito como una acción de tutela. La candidata sostiene que "la impunidad es la otra cara de la inseguridad", por lo cual propone una reforma integral a la justicia.
Posición frente al Gobierno Nacional
Frente a la propuesta del Gobierno Nacional, Lozano es enfática: "Reformas sí, constituyente no". Apuesta por cambios desde el Congreso con madurez y experiencia, pidiendo el apoyo como la 'verde diez' para desactivar el sectarismo. "En Colombia cabemos todos", concluyó Lozano, reiterando su compromiso con la construcción de soluciones desde el legislativo.
La candidata, con una trayectoria consolidada en el Senado, insiste en que este órgano es vital para resolver problemas cotidianos de la ciudadanía. Su enfoque se centra en reformas prácticas que mejoren las condiciones laborales, aceleren procesos judiciales y fortalezcan la justicia, todo ello desde el marco institucional existente.