Protección de la Niñez: Tema Urgente en las Elecciones de 2026 en Colombia
Protección de la Niñez: Tema Urgente en Elecciones 2026

La Protección de la Niñez: Un Desafío Urgente para las Elecciones de 2026 en Colombia

En el año 2026, Colombia se enfrentará a una jornada electoral crucial para elegir un nuevo presidente y un nuevo Congreso. Mientras los debates se centran en temas como la corrupción, el orden público, los modelos de desarrollo económico y las reformas institucionales, hay un asunto que no puede esperar: la protección integral de la niñez y la adolescencia. Se trata de más de 15 millones de niños, niñas y adolescentes que, aunque no tienen derecho al voto, su bienestar presente y futuro depende completamente de las decisiones y compromisos que asuman los líderes políticos que serán elegidos.

Cifras Alarmantes de Violencia Contra la Niñez

La violencia contra los niños, niñas y adolescentes sigue siendo una realidad cotidiana en Colombia. Según la única encuesta especializada sobre este tema, dos de cada cinco colombianos son víctimas de algún tipo de violencia—psicológica, física o sexual—antes de cumplir los 18 años. En 2020, las empresas tecnáticas dueñas de las redes sociales más utilizadas a nivel mundial reportaron 763,997 alertas de explotación infantil en el país, lo que equivale a un promedio de más de 2,000 alertas por día. Además, las cifras de Medicina Legal para 2025 indican que se registraron diariamente 5 muertes violentas y 95 casos de lesiones no fatales en este grupo poblacional.

Estas estadísticas son aterradoras, pero no todo está perdido. Experiencias internacionales, como los casos recientes de Kenia y Eswatini, demuestran que es posible erradicar la violencia contra la niñez. El maltrato físico y emocional, la negligencia, la violencia sexual y la exposición a entornos inseguros no son hechos aislados; son síntomas de sistemas fragmentados que a menudo reaccionan tarde, cuando el daño ya está hecho, en lugar de invertir en prevención.

La Salud Mental y el Bienestar de los Cuidadores: Un Factor Clave

Uno de los aspectos más invisibilizados en este debate es la salud mental y el bienestar de madres, padres y cuidadores. El estrés tóxico asociado a la falta de oportunidades, la pobreza persistente y la ausencia de redes de apoyo aumenta significativamente el riesgo de negligencia y violencia intrafamiliar. Cuando los adultos se sienten desbordados, aislados o sin acompañamiento institucional, su capacidad para cuidar se deteriora.

La evidencia más reciente es clara: la estrategia más efectiva para romper los ciclos intergeneracionales de violencia no consiste únicamente en intervenir después de que ocurra el daño, sino en fortalecer a quienes cuidan. Invertir en salud mental comunitaria, programas de crianza positiva y redes de apoyo familiar no es un complemento del sistema de protección; es su columna vertebral.

Oportunidades y Responsabilidades del Próximo Gobierno

El próximo gobierno tiene la oportunidad y la responsabilidad de fortalecer los sistemas de protección, articulando sectores clave como educación, salud, protección social y justicia. Esto implica:

  • Invertir sustancialmente en el talento humano que trabaja con las familias, como las docentes y madres que implementan los modelos de atención del ICBF, y los defensores de familia y fiscales especializadas en niñez y adolescencia.
  • Mejorar los sistemas de información, planificando ya una nueva encuesta nacional de violencia.
  • Garantizar que las agencias de seguridad y justicia cuenten con recursos y capacidades reales para monitorear y responder a las alertas de violencia, fortaleciendo los equipos de inteligencia en la Policía Nacional y la Fiscalía.

La protección infantil no es un tema sectorial; es un indicador central del tipo de sociedad que queremos construir. Los países que han logrado reducir sostenidamente la violencia contra la niñez lo han hecho reconociendo el inmenso costo de la inacción—cercano al 8% del PIB—y desarrollando estrategias coordinadas, sostenidas en el tiempo y con liderazgo político claro. Colombia tiene la evidencia, las organizaciones y las capacidades técnicas para lograrlo. Lo que se necesita es voluntad política y prioridad presupuestal.

Preguntas Clave para los Candidatos en la Campaña Electoral

En esta campaña presidencial y legislativa, es crucial preguntar a cada candidato:

  1. ¿Cómo va a fortalecer el sistema de protección infantil?
  2. ¿Qué metas concretas propone para reducir la violencia y apoyar a las familias como fuente primaria de protección?
  3. ¿Cómo garantizará que ningún niño o niña quede invisible frente al Estado?

Afortunadamente, Colombia no parte de cero. Desde 2019, el país asumió un compromiso y comenzó a trabajar en un plan de acción. Además, desde la sociedad civil, iniciativas como NiñezYA—una coalición de más de 200 organizaciones—han desarrollado herramientas para monitorear el cumplimiento de los derechos de la infancia, hacer seguimiento a compromisos de política pública y ofrecer lineamientos técnicos basados en evidencia. Estas herramientas permiten pasar del discurso a la rendición de cuentas, identificando brechas territoriales y prioridades urgentes.

El 2026 puede ser recordado como el año en que Colombia decidió poner a la niñez y la adolescencia en el centro de la agenda pública, no como un eslogan, sino como una política de Estado basada en evidencia, prevención y corresponsabilidad social.