FLIP alerta sobre peligro inminente para periodistas en Putumayo tras nuevas intimidaciones
La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) ha encendido las alarmas de manera urgente por la situación de riesgo extremo que enfrentan los periodistas Dubán García, director del noticiero Al Día Noticias, y Hamilton Obando, camarógrafo y productor del mismo medio en Mocoa, Putumayo. Según la organización defensora de la libertad de expresión, existe un peligro inminente contra sus vidas tras una escalada preocupante de intimidaciones atribuidas directamente a grupos armados ilegales que operan con fuerza en esta región del país.
Historial de amenazas y panfletos intimidatorios
De acuerdo con el comunicado oficial publicado el viernes por la FLIP, las amenazas contra estos comunicadores no son recientes. En enero del presente año, en el edificio donde funciona el medio de comunicación fue dejado un panfleto firmado por el Frente Carolina Ramírez, estructura del Estado Mayor Central de las disidencias de las FARC, en el que ambos periodistas fueron declarados explícitamente como objetivo militar por su trabajo informativo. En los últimos días, además, se conoció información adicional sobre un presunto plan específico para atentar directamente contra ellos, lo que aumenta significativamente el nivel de alerta.
La FLIP ha advertido con contundencia que los periodistas han sido hostigados de manera sistemática tanto por el Frente Carolina Ramírez como por los Comandos de Frontera, organizaciones armadas ilegales que se disputan el control territorial en Putumayo. "Los comunicadores han sido hostigados e instrumentalizados tanto por el Frente Carolina Ramírez, del Estado Mayor Central, y los Comandos de Frontera, grupos armados ilegales que se disputan el control territorial en el departamento", señaló la organización en su pronunciamiento oficial.
Respuesta institucional insuficiente y antecedentes graves
La organización defensora de la libertad de prensa ha cuestionado duramente la respuesta institucional ante esta situación crítica. "A pesar de la magnitud de los hechos y el peligro evidente que enfrentan, la respuesta institucional ha sido insuficiente y desproporcionada frente al nivel de riesgo, lo que los deja en una situación de absoluta vulnerabilidad", afirmó la FLIP, haciendo referencia específica a la capacidad de respuesta de la Unidad Nacional de Protección (UNP).
Según la denuncia detallada, las amenazas estarían directamente relacionadas con la labor periodística que desarrollan a través de la emisora en frecuencia FM y en la página de Facebook del noticiero, donde han informado de manera constante sobre secuestros, extorsiones y otras acciones atribuidas a estructuras ilegales en la zona. Esta situación revive antecedentes particularmente graves: en 2004, los mismos comunicadores fueron secuestrados en dos ocasiones distintas por integrantes de los Comandos de la Frontera.
Durante su retención en ese entonces, fueron obligados bajo amenazas de muerte contra ellos y sus familias a producir y publicar contenidos favorables al grupo armado. Posteriormente, el Frente Carolina Ramírez los señaló como presuntos aliados de su grupo rival y también los amenazó directamente si no abandonaban el departamento de manera inmediata.
Patrones de violencia contra periodistas en territorios conflictivos
Para la FLIP, este caso evidencia de manera dramática los patrones de violencia que enfrentan los periodistas en territorios con fuerte presencia de actores armados ilegales. "Esta situación muestra un dramático ejemplo de las condiciones para desarrollar el ejercicio periodístico en el departamento, pues deja en evidencia patrones de violencia que los grupos armados están utilizando para amedrentar a los comunicadores, controlar los medios e influir directamente en la información que circula en el territorio", indicó la organización en su análisis.
La alerta sobre el caso específico de Mocoa se suma a un panorama nacional complejo y preocupante para la prensa colombiana. En un informe publicado el 9 de febrero, en el marco del Día del Periodista, la FLIP reportó que en 2025 se registraron 469 agresiones contra 305 periodistas en todo el territorio colombiano. Entre los hechos documentados se encuentran 129 amenazas directas, 61 casos de estigmatización pública y 39 situaciones de acoso constante.
Cifras alarmantes a nivel nacional
El informe detallado de la FLIP también señala que 14 periodistas tuvieron que desplazarse forzosamente de sus ciudades y siete salieron al exilio durante el último año debido a las amenazas recibidas. Las regiones con mayor número de riesgos documentados fueron:
- Norte de Santander
- Bogotá
- Arauca
- Córdoba
- Nariño
Ante este contexto de creciente violencia contra la prensa, organizaciones defensoras de la libertad de expresión han reiterado el llamado urgente a las autoridades nacionales y regionales para garantizar la protección efectiva de los comunicadores y evitar que el silencio impuesto por la violencia limite el derecho ciudadano fundamental a estar informado de manera veraz y oportuna.