MSF enfrenta expulsión de Gaza: Israel exige lista de personal palestino
MSF enfrenta expulsión de Gaza por negarse a dar lista de personal

Médicos Sin Fronteras se enfrenta a expulsión de Gaza tras negarse a entregar lista de personal palestino

La organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) enfrenta una orden de expulsión de la Franja de Gaza por parte del gobierno israelí, que exige la entrega de una lista completa del personal palestino que trabaja con la organización. Aunque oficialmente la prohibición de operaciones entraría en vigor el 28 de febrero, MSF ha declarado que no detendrá sus actividades médicas mientras mantenga su registro ante la Autoridad Palestina.

El punto de quiebre: negativa a compartir datos personales

El conflicto central radica en la negativa de MSF a proporcionar a Israel información detallada sobre sus trabajadores palestinos. "El punto de quiebre fue que no pudimos mantener una discusión abierta sobre todo el proceso", explicó un representante de la organización. "¿Qué significa concretamente proporcionar la lista del personal a Israel? ¿Qué iban a hacer con esa información? ¿Dónde se almacenaría? ¿Con quién se compartiría?"

La organización humanitaria destacó el contexto particularmente peligroso: "En los últimos dos años, 1.700 profesionales de la salud han sido asesinados y 500 trabajadores humanitarios han muerto, incluidos 15 de nuestros colegas". Esta realidad hace comprensible la renuencia a compartir datos de identificación personal de ciudadanos palestinos con una de las partes del conflicto.

Impacto inmediato en las operaciones humanitarias

Aunque MSF continuará operando, la orden israelí ya está generando consecuencias concretas:

  • Imposibilidad de ingresar personal internacional nuevo a Gaza
  • Restricciones para traer suministros médicos adicionales
  • Dependencia de existencias actuales para mantener operaciones
  • Necesidad de buscar alternativas logísticas urgentes

La organización opera actualmente con más de mil personas en Gaza, de las cuales solo unos 50 son trabajadores internacionales, mientras que más de mil son profesionales palestinos locales.

Colapso del sistema de salud en Gaza

La situación médica en el territorio es catastrófica según MSF:

  1. Más de la mitad de los hospitales están solo parcialmente funcionales
  2. Existen menos de 2.300 camas hospitalarias para una población de dos millones
  3. Servicios médicos básicos no están disponibles regularmente
  4. Israel impone numerosas restricciones a la importación de insumos médicos

"El sistema de salud ha sido destruido por Israel", afirmó el representante de MSF. "Hablamos de cosas tan básicas como mesas de operaciones, básculas para bebés o jeringas. Es una pesadilla lograr que entren suministros".

Consecuencias humanitarias devastadoras

La posible salida de MSF tendría impactos múltiples:

En el ámbito médico, la organización gestiona entre el 20% y el 25% del total de camas hospitalarias disponibles en Gaza. Su salida afectaría directamente:

  • Acceso a cirugías de emergencia
  • Tratamiento de enfermedades crónicas
  • Atención a heridos por violencia continua
  • Capacidad de respuesta médica general

En el ámbito humanitario más amplio, la organización señala que más del 50% del suministro de agua en Gaza es proporcionado por ONG, mostrando la dependencia crítica de la ayuda internacional.

Preocupación por precedente internacional

MSF advierte que esta situación podría establecer un precedente peligroso para la labor humanitaria en otros conflictos. "Si uno revisa la historia, Israel nunca ha mostrado realmente una voluntad clara de acatar el derecho internacional humanitario", señaló el representante. "Y esta vez han ido incluso un paso más allá".

La organización hace una analogía contundente: "¿Qué pasaría si mañana Rusia nos pidiera en Ucrania los nombres de nuestros colegas ucranianos?". Esta comparación ilustra la gravedad de la exigencia israelí según MSF.

Estrés extremo del personal local

Los trabajadores palestinos de MSF enfrentan condiciones inimaginables:

"Tengo más de 25 años de experiencia en el terreno y nunca había visto una situación así", confesó el representante. "Estamos hablando de un territorio muy pequeño donde todo ocurre al mismo tiempo. Comes, duermes, entierras a tus seres queridos, estás bajo ataque, sin posibilidad de escapar".

La incertidumbre es uno de los elementos más duros: "No saben cómo podrán sobrevivir. No saben cuál es la razón. ¿Cuál es su futuro? ¿Cuál es el futuro de sus hijos? Nadie les ofrece realmente una respuesta".

Futuro incierto y necesidad de diálogo

Aunque MSF reconoce que eventualmente deberá reanudar el diálogo con Israel, considera que actualmente "no es momento aún de pensar en cómo retomar el trabajo conjunto". La organización ha enfrentado además una campaña de desprestigio con diversas acusaciones.

"Lo que pedimos es simplemente que nos permitan ingresar suministros y personal, tal como están obligados a hacerlo según el derecho internacional", concluyó el representante, subrayando que la presencia internacional funciona como una forma de protección para los trabajadores locales y como testimonio de lo que ocurre en el territorio.