Un fallo histórico para las familias diversas en Colombia
La historia de Paola y Andrea, una pareja de mujeres que enfrentaron barreras legales tras el nacimiento de su hijo, llevó a la Corte Constitucional a pronunciarse sobre un vacío jurídico que afecta a las familias diversas en el país. Este caso emblemático ha expuesto cómo el sistema actual de licencias parentales no está diseñado para proteger adecuadamente a todas las configuraciones familiares.
Una batalla jurídica por el reconocimiento
Paola y Andrea lograron ser madres mediante un proceso de reproducción asistida, pero cuando su hijo nació prematuramente en 2025 debido a complicaciones de preeclampsia, se enfrentaron a un sistema que no las reconocía plenamente. Mientras Andrea se recuperaba del parto, Paola asumió el cuidado completo del bebé, incluso sometiéndose a tratamiento para poder lactarlo.
A pesar del apoyo de sus empleadores, cuando Paola solicitó a su EPS la licencia de maternidad de 18 semanas, solo recibió los 14 días correspondientes a licencia de paternidad. Este rechazo las llevó a emprender una lucha judicial que finalmente llegó a la Corte Constitucional.
La respuesta del sistema de salud
La Corte determinó que los derechos de Paola y su hijo fueron vulnerados cuando la EPS respondió de manera "estandarizada, bajo estereotipos", sin considerar que ella era madre lactante y cuidadora principal, situación que había documentado ampliamente. Aunque el tribunal reconoció que el daño ya estaba consumado porque el tiempo de la licencia había pasado, su fallo estableció un precedente crucial.
La magistrada Natalia Ángel Cabo, en una ponencia avalada por la Sala Penal, dio la razón completa a Paola y su familia, señalando que el sistema actual falla cuando se enfrenta a familias que no encajan en el molde tradicional.
Un modelo obsoleto que necesita reforma
La Corte identificó una tensión fundamental: las licencias parentales en Colombia siguen organizadas bajo una división rígida entre maternidad y paternidad que "no siempre responde adecuadamente a situaciones que se apartan del esquema binario" y puede "reproducir desigualdades históricas".
El alto tribunal hizo varias distinciones importantes:
- Las semanas de licencia pueden compartirse simultáneamente en casos de incapacidad de la madre gestante
- Las garantías de lactancia son obligatorias hasta los dos años del menor
- El sistema debe avanzar hacia modelos más flexibles que reconozcan la diversidad familiar
Un llamado al Congreso
Más allá del caso específico, la Corte exhortó al Congreso a rediseñar el sistema de licencias para que:
- Reconozca la diversidad de familias colombianas
- Promueva una distribución más equitativa del cuidado
- Considere alternativas como un "banco conjunto de semanas" que las familias puedan repartir según sus necesidades
Para Paola, esta lucha nunca fue solo personal. "Es una posición política", declaró durante el proceso, consciente de que su caso podía abrir camino a otras familias que enfrentan las mismas barreras.
El vacío jurídico que persiste
Expertos que acompañaron el caso reconocen que la jurisprudencia sobre licencias en familias homoparentales sigue siendo escasa, dejando a muchas familias, empleadores y entidades de salud sin reglas claras. Este vacío es precisamente lo que la Corte intentó comenzar a llenar con su sentencia.
Aunque el fallo no cambia inmediatamente las reglas, establece órdenes expresas para el Congreso y envía una señal clara: Colombia debe replantear cómo entiende la maternidad, la paternidad y, sobre todo, el cuidado en el siglo XXI.
*Los nombres de las dos mujeres fueron cambiados por el alto tribunal para proteger su intimidad.



