Bebé de dos meses con bronquitis es deportado de Estados Unidos: caso desata indignación internacional
El representante del Partido Demócrata por Texas, Joaquín Castro, ha revelado un caso que ha generado profunda consternación en la comunidad internacional. Se trata de Juan Nicolás, un bebé de apenas dos meses de edad que fue diagnosticado con bronquitis aguda y posteriormente deportado junto a su familia desde Estados Unidos.
Grave episodio de salud en centro de detención
El menor, junto a su madre, estuvo detenido en el Centro de Detención Familiar del sur de Texas en Dilley, donde sufrió un complejo episodio de salud que puso en riesgo su vida. Según información revelada por Univisión, durante la madrugada del domingo 15 de febrero, el bebé presentó graves complicaciones respiratorias que incluyeron ahogamiento con su propio vómito.
"El martes 17 de febrero, ICE los deportó a ambos, al papá y a su hermana", informó Castro a través de redes sociales. La familia solamente recibió 190 dólares que tenían en la cuenta de comisaría antes de ser expulsada del país.
Contexto de políticas migratorias controvertidas
Este caso se enmarca dentro de la creciente controversia sobre las políticas migratorias estadounidenses y las acciones de los agentes de ICE. Las redadas realizadas por estos uniformados han generado pánico entre cientos de migrantes que buscan refugio en territorio norteamericano.
La situación de Juan Nicolás no es un caso aislado. Recientemente, otros episodios han captado la atención mundial:
- Liam Conejo Ramos, un niño ecuatoriano de cinco años que fue detenido por agentes cuando llegaba del colegio y utilizado para intentar arrestar a su familia.
- Cartas escritas por niños detenidos en el centro de Dilley, donde expresaban su miedo diario ante las acciones de los agentes y la incertidumbre sobre el destino de sus familiares.
Destino incierto para la familia
Actualmente, la familia se encuentra en México con planes de retornar a Guatemala, donde esperan que Juan Nicolás pueda recuperarse adecuadamente de su condición respiratoria. El caso ha reavivado el debate sobre el trato humanitario a migrantes, especialmente cuando involucra a menores de edad y personas con condiciones médicas críticas.
La deportación de un bebé con problemas respiratorios graves ha levantado voces de protesta tanto dentro como fuera de Estados Unidos, cuestionando los protocolos de atención médica en centros de detención migratoria y las políticas de expulsión que no consideran circunstancias humanitarias excepcionales.