Exposición "Renacer" en la JEP: verdad y memoria de víctimas de falsos positivos
Exposición Renacer en la JEP: verdad y memoria de víctimas

El pasado jueves, la sede de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) en Bogotá fue el escenario de la inauguración de la exposición “Renacer: por el respeto a la vida”, una iniciativa que forma parte del proceso restaurativo en torno a las víctimas de ejecuciones extrajudiciales, conocidas como falsos positivos, ocurridas en el departamento del Tolima durante la década de los 2000.

Ceremonia en memoria de la masacre de El Totumo

Durante la apertura de esta muestra, abierta al público, se realizó una ceremonia en homenaje a las víctimas de la masacre de El Totumo, perpetrada el 20 de diciembre de 2006. Ese día, una patrulla del Gaula Tolima del Ejército detuvo un vehículo en el corregimiento El Totumo, en Ibagué; sacó a sus cinco ocupantes y los asesinó, presentándolos posteriormente como falsos positivos. Este hecho de violencia forma parte del macrocaso 03 de la JEP, que investiga más de 250 casos de asesinatos y desapariciones forzadas presentados como bajas en combate por agentes del Estado en ese departamento.

El evento contó con la presencia de 29 comparecientes, todos antiguos miembros del Gaula Tolima, así como familiares de nueve víctimas directas de ejecuciones extrajudiciales en la región.

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Disculpas institucionales y compromiso de no repetición

En el acto, el mayor Marcelo Romero Sánchez, actual comandante del Gaula Tolima, ofreció disculpas a las víctimas en nombre de la institución y reiteró el compromiso de la unidad militar para que hechos como estos no se repitan: “Reiteramos de manera firme y categórica el compromiso institucional de trabajar incansablemente para que hechos como estos, que bajo ninguna circunstancia debieron presentarse, jamás se repitan”.

La exposición integra componentes digitales, cartográficos, artísticos y de memoria, fusionados en un formato transmedia por estudiantes de la Universidad del Tolima.

Recorrido de la muestra

A la entrada, se ubican pancartas que describen la planeación, ejecución y encubrimiento de los hechos violentos que inspiran el montaje, acompañadas de un mapa del departamento que señala algunos de los lugares donde ocurrieron los asesinatos. Al continuar, se encuentra una vitrina que exhibe las medallas y diplomas recibidos por miembros del Ejército como resultado de esas ejecuciones extrajudiciales, las cuales fueron devueltas públicamente en mayo de 2025 como parte de la reparación a las víctimas. “Devolvimos esas condecoraciones porque no las merecíamos. Faltamos a nuestro honor y al de la institución. Fueron obtenidas al precio de la vida de personas inocentes”, reconoció William Eduardo López Pico, comandante del Gaula Tolima al momento de los hechos.

En el centro de la muestra hay un altar con las fotos y los nombres de las nueve víctimas directas, cada una acompañada de un código QR que dirige al componente digital de la exposición. A un costado, cuatro pendones cuelgan desde el techo hasta el suelo con las palabras “Dignidad”, “Verdad”, “Justicia” y “Renacer”, junto a las fotografías de ocho de las víctimas homenajeadas.

El recorrido culmina con un políptico compuesto por doce lienzos intervenidos por víctimas y comparecientes, titulado “El amor es la fuerza que lo mueve todo”, que expone las peticiones y sugerencias de los afectados. Sus autores reconocieron el miedo al rechazo al comenzar la obra por trabajar con los familiares de quienes fueron asesinados por su unidad; sin embargo, ese temor se transformó en apoyo y fortaleza común.

Testimonios de víctimas y comparecientes

María Ruth Sánchez Morales, hermana de Rubén Fernando Sánchez Morales, víctima de la masacre de El Totumo, calificó la exposición como una verdad necesaria: “Yo creo que las alcaldías, las gobernaciones de cada ciudad debieran poner sus ojos sobre esto, porque esto es sembrar paz, reconciliación; esta es la verdadera paz, lo que se hace aquí”.

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En entrevista, Sánchez relató cómo el odio inicial hacia el Ejército se transformó gracias a la JEP: “El 20 de diciembre del 2006, cuando supimos de la masacre, el dolor, la impotencia es terrible. La justicia ordinaria nos dejó un sinsabor terrible. Llegó la JEP y comenzamos este trabajo y sanamos el corazón completamente, y más cuando ellos se levantaron ante los medios y dijeron la verdad”.

Consultada sobre si la verdad ha sido plena, señaló: “Siempre lo he dicho: aquí pagaron los más bobos, porque ¿dónde están los altos mandos? ¿Dónde está el general Montoya? Eso es lo que yo quiero que el país sepa”.

Por su parte, el oficial retirado Julián Libardo Ledesma Tobón, quien fue agente del Gaula Tolima entre 2008 y 2009, afirmó que la verdad aportada ha sido plena a su nivel: “Las cosas sucedieron por las presiones del mando superior y por las malas decisiones. Yo nunca le escuché decir a un comandante de brigada que hiciéramos las cosas mal hechas”.

Ledesma destacó que el proceso restaurativo le ha generado tranquilidad: “A nivel personal, mi familia sabe qué pasó. A nivel judicial, he contado la verdad detalladamente. Me siento complacido y beneficiario de ser compareciente ante la JEP”.

Defensa de la JEP frente a críticas

María Ruth Sánchez defendió la existencia de la JEP: “Yo creo que la JEP es una piedra en el zapato para muchas personas, por eso quieren acabarla, porque aquí hay algo que no hay en la justicia ordinaria, que se llama verdad. Es lo mejor que han creado”.

Ledesma coincidió: “En ningún momento en la JEP se genera impunidad. La gran mayoría de comparecientes estuvieron muchos años en la cárcel. Sería maravilloso que la JEP extendiera su temporalidad mientras se acaba el conflicto armado”.