En el desarrollo vial de Antioquia, la segunda etapa del Túnel de Oriente se perfila como una obra estratégica para consolidar la doble calzada entre Medellín y el Valle de San Nicolás. Durante un recorrido de inspección realizado el martes 5 de mayo, el gobernador Andrés Julián Rendón confirmó que el proyecto registra un avance general del 16%, cumpliendo con los cronogramas establecidos para mejorar la competitividad regional.
Inversión y modelo de financiación
Este proyecto se destaca a nivel nacional como un modelo exitoso de alianza público-privada. La inversión total asciende a 1,26 billones de pesos, financiados en su totalidad con capital privado. Según explicó el mandatario departamental, el crecimiento sostenido del flujo vehicular en la conexión actual ha sido el motor financiero que permite ejecutar esta ampliación, garantizando una infraestructura que responda a la demanda futura del Oriente antioqueño, especialmente ante la expansión del Aeropuerto José María Córdova.
Avances técnicos de la obra
En cuanto al desglose técnico, las labores civiles presentan un avance del 11,3%. Uno de los frentes más dinámicos es la excavación del Túnel Seminario 2, que ya suma 268 metros de perforación en su sección superior, de los casi 800 metros que tendrá en su totalidad. Asimismo, la infraestructura de puentes muestra resultados notables: el puente Sajonia 2 alcanza una ejecución del 83%, mientras que el puente Bocaná 2 se encuentra al 45%.
Gestión predial, social y ambiental
Las gestiones de carácter predial, social y ambiental ya se han completado en un 100%, lo que despeja el camino para la continuidad de las obras sin contratiempos legales o logísticos. El impacto social de la construcción es igualmente significativo, habiendo generado hasta la fecha más de 2.000 empleos directos.
Impacto económico y regional
Carlos Preciado, gerente de la Concesión Túnel Aburrá Oriente, subrayó que desde la inauguración de la primera etapa se logró fusionar económicamente los valles de Aburrá y San Nicolás. Con la puesta en marcha de esta segunda calzada, que incluye 5,3 kilómetros de vías a cielo abierto y la adecuación final del túnel Santa Elena 2, se espera potenciar aún más la dinámica habitacional, comercial y turística de la región, ofreciendo un servicio más seguro y eficiente para todos los usuarios.
La obra no solo mejorará la movilidad entre Medellín y el aeropuerto, sino que también impulsará el desarrollo económico del Oriente antioqueño, consolidando a Antioquia como un referente en infraestructura vial a nivel nacional.



