Nuevo capítulo en escándalo de Findeter por millonario contrato
Un escándalo de grandes proporciones sacude a Findeter tras revelarse que una empresa incluida en un contrato por $18.000 millones asegura que nunca participó en el proceso de adjudicación ni autorizó el uso de su nombre, lo que apunta a una presunta suplantación para obtener el contrato de manera irregular.
Contrato para maquinaria en zonas con cultivos ilícitos
Según información revelada por La FM, el contrato cercano a los 18.000 millones de pesos estaba destinado a la compra de maquinaria amarilla para obras viales en regiones como Norte de Santander, Putumayo y Nariño, especialmente en zonas con presencia de cultivos ilícitos. El proceso ha estado marcado por irregularidades desde su inicio en diciembre pasado, incluyendo múltiples prórrogas y la cancelación de una primera licitación.
Empresa desconoce participación en consorcio
La situación se agravó cuando la empresa El Transportador S.A.S. envió una comunicación a Findeter en la que aseguró que no tenía conocimiento del contrato ni del consorcio en el que supuestamente participaba. En el documento, el representante legal afirmó que se enteró de la adjudicación a través de los medios de comunicación y negó haber firmado acuerdos o autorizado a terceros para actuar en su nombre.
Incluso, señaló que desconoce a la empresa con la que habría conformado el consorcio, pese a que su nombre y datos aparecen en el contrato oficial. Este hecho abre la posibilidad de una presunta suplantación para obtener el contrato de forma acelerada antes de la restricción electoral.
Irregularidades previas y denuncias ante Fiscalía
El medio radial reportó que Findeter tuvo que declarar desierta una segunda licitación el pasado 30 de enero, luego de detectar inconsistencias en un certificado bancario presentado por uno de los oferentes, documento que fue desconocido por el propio banco. Este hecho derivó en una denuncia ante la Fiscalía General de la Nación por presuntas irregularidades.
Posteriormente, y a pocas horas de la entrada en vigencia de la ley de garantías, la entidad optó por adjudicar el contrato de manera directa a un consorcio denominado MAQ 2026, integrado supuestamente por las empresas El Transportador S.A.S. y Emarco S.A.S.
Días después surgió otra alerta: la empresa Distribuidora Nissan (DiNissan) envió un derecho de petición en el que desconoció un certificado de experiencia que supuestamente había sido emitido por ellos, lo que motivó una nueva denuncia por presunta falsedad en documento privado.
Silencio oficial y dudas sobre responsables
Ante la gravedad de las denuncias, Findeter anunció la terminación del contrato y la interposición de nuevas acciones ante la Fiscalía. No obstante, hasta el momento no se conoce quién estaría detrás de las posibles falsificaciones ni cómo se habría incluido a una empresa sin su consentimiento en un contrato de tal magnitud.
En el comité que aprobó la contratación directa participaron altos funcionarios de la entidad, entre ellos el secretario general Iván Ramírez y el presidente de Findeter, Carlos Saad. La situación ha generado serias dudas sobre los controles internos y los mecanismos de verificación en procesos de contratación de la entidad.
Este nuevo capítulo en el escándalo de Findeter pone en evidencia las graves fallas en los procesos de contratación pública y la urgencia de implementar medidas de transparencia y control más estrictas para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.



