El análisis político que destaca el liderazgo de Paloma Valencia
En momentos donde Colombia enfrenta situaciones complejas, la nación requiere liderazgos que señalen horizontes claros de prosperidad y seguridad. No basta con planteamientos retóricos vacíos, sino que se necesita el sustento de una vida auténtica y una trayectoria que respalde cada palabra. Según el experto en ciencias políticas Fernando Cepeda Ulloa, esa figura es precisamente Paloma Valencia.
Una trayectoria que trasciende etiquetas políticas
¿Cómo logró Paloma Valencia distinguirse entre tantas mujeres en política y presidenciables con trayectorias ministeriales significativas? Más aún, ¿cómo alcanzó un puesto sobresaliente en esta contienda electoral con pluralidad de candidatos, incluyendo figuras eminentes de la carrera política ejecutiva post-Constitución de 1991?
Lejos de cualquier populismo, Valencia ha sido una congresista ejemplar con tres periodos como senadora. Siempre atenta a debates de control político y dispuesta a llevar a instancias judiciales decisiones que vulneren derechos de los más vulnerables. Su firmeza y contundencia han sido constantes, sin claudicaciones.
Optimismo auténtico en medio de la adversidad
Consciente de los graves problemas de orden público, especialmente aquellos que ha sufrido personalmente en el departamento del Cauca -región que dio varios presidentes a Colombia-, sorprende que estas circunstancias no la hayan contaminado del pesimismo que embarga a buena parte del país.
Paloma es optimista y transmite optimismo, un valor indispensable para una nación que ha sufrido tanto. No se trata de un optimismo vacío, sino respaldado por su valiente desempeño como congresista y la consistencia de muchos años de lucha política.
Una dirigente más allá de las categorías tradicionales
No es de izquierda, derecha ni centro -categorías que según el análisis deberían estar en desuso-. Es una dirigente ilustrada con capacidad para tomar decisiones apropiadas más allá de rótulos políticos. Todo indica que su hora parece haber llegado, y que superada exitosamente La Gran Consulta, importantes fuerzas políticas se identificarán con su aspiración presidencial.
La integridad de Paloma Valencia en todas sus dimensiones no tiene sombras: impecable, leal a instituciones democráticas, al imperio de la ley, a su partido, jefes y colegas. De fuertes convicciones, sin dobleces, siempre creíble, ha exhibido constantemente coraje físico y moral.
Preparación y conocimiento profundo
Maneja temas, incluso los más sofisticados, con solvencia. Quienes han trabajado con ella destacan su juicio y dedicación al estudio. Por ejemplo, temas como la Inteligencia Artificial -como reportó el periodista Ricardo Galán- no le son ajenos, aunque tampoco hace alarde de sus conocimientos.
Paloma Valencia está bien preparada para ejercer la presidencia. En un momento de odios y enfrentamientos, su presencia representa un bálsamo. No necesita que le recomienden propiciar la unión de colombianos para propósitos comunes, ni consejos sobre trato con la oposición. De allá viene y conoce la importancia de la tarea opositora para garantizar buen gobierno.
Es una demócrata experimentada que conoce bien el juego gobierno-oposición, concluye el análisis de Cepeda Ulloa, quien destaca cómo su optimismo auténtico contagia y representa una alternativa política respaldada por años de trayectoria consistente.
