Escándalo político sacude Colombia: más de 30 congresistas bajo investigación por presunto intercambio de votos
Una investigación de alto impacto revelada por la revista Semana ha destapado un expediente judicial que compromete a más de 30 congresistas en una presunta red de corrupción relacionada con la asignación de contratos del Instituto Nacional de Vías (Invías) a cambio de respaldo político a las iniciativas del Gobierno del presidente Gustavo Petro.
El caso en manos de la Corte Suprema
El caso, que ya está en manos de la Corte Suprema de Justicia, plantea uno de los escándalos políticos más graves de los últimos años en Colombia. Según la información conocida por Semana, el expediente, que permanecía bajo reserva, consta de más de 5.000 folios y documenta hechos ocurridos entre marzo y diciembre de 2025.
En él se describen los pormenores de una supuesta estrategia para asegurar mayorías en el Congreso mediante la entrega de contratos de obra pública, muchos de ellos gestionados desde el Ministerio de Hacienda y ejecutados a través del Invías.
Enfoque en comisiones clave del Congreso
La investigación se centra especialmente en congresistas que hacen parte de las comisiones tercera y cuarta de Senado y Cámara, responsables de decisiones clave como la aprobación del Presupuesto General de la Nación y de créditos internacionales solicitados por el Ejecutivo.
De acuerdo con el expediente, el respaldo a estas votaciones habría sido asegurado mediante la asignación de contratos dirigidos a municipios específicos, alineados con los intereses políticos de los legisladores involucrados.
Volumen alarmante de recursos
El volumen de recursos es uno de los aspectos más alarmantes del caso. La documentación conocida apunta a que la contratación investigada superaría el billón de pesos, distribuidos en más de 60 contratos.
En el expediente reposan tablas de asignación, registros de seguimiento, chats, videos y otros elementos probatorios que buscan demostrar la existencia de un patrón sistemático de intercambio de favores políticos.
Responsabilidades más allá del Congreso
La Corte Suprema de Justicia intenta establecer responsabilidades no solo de los congresistas, sino también de exfuncionarios y funcionarios del Ejecutivo que habrían participado en la estructuración y ejecución del esquema.
Entre los nombres que aparecen en la investigación figuran altos cargos del Ministerio de Hacienda y directivos del Invías, señalados de facilitar o coordinar la entrega de contratos como mecanismo de negociación política.
Testigo clave en la investigación
Uno de los roles clave en el proceso lo ocupa una exasesora del Ministerio de Hacienda, considerada testigo central por los investigadores, quien habría aportado información detallada sobre las presiones ejercidas desde el Congreso y sobre la forma en que se actualizaban los listados de beneficiarios según las necesidades del trámite legislativo.
Su testimonio busca esclarecer si existieron órdenes directas desde niveles superiores del Gobierno para impulsar la presunta repartición de contratos.
Etapa preliminar y reacciones políticas
Hasta el momento, la investigación se encuentra en etapa preliminar y no hay decisiones judiciales de fondo. Sin embargo, la magnitud del expediente y la cantidad de congresistas salpicados han generado una fuerte sacudida política.
Diversos sectores han pedido explicaciones al Gobierno y han reclamado garantías de independencia para las entidades investigadoras.
Momento sensible para el Ejecutivo
El escándalo surge en un momento particularmente sensible para el Ejecutivo, que ha enfrentado dificultades para sacar adelante sus reformas estructurales en el Congreso.
De confirmarse los hechos, el caso podría tener profundas repercusiones institucionales y jurídicas, tanto para los legisladores implicados como para altos funcionarios del Estado.
Atención nacional al avance de las investigaciones
Por ahora, el país permanece atento al avance de las investigaciones y a las decisiones que adopte la Corte Suprema de Justicia frente a un expediente que, según reveló Semana, podría marcar un antes y un después en la relación entre el Gobierno y el Congreso.
El caso representa un desafío significativo para la transparencia política en Colombia y pone en evidencia las complejas dinámicas entre las ramas ejecutiva y legislativa del poder público.



