Ni las advertencias del presidente Gustavo Petro contra los congresistas por la falta de avances legislativos lograron destrabar esta semana varios proyectos impulsados por el Gobierno nacional en el Congreso de la República. La inasistencia de legisladores y las tensiones políticas marcaron la agenda legislativa, dejando en vilo iniciativas clave para la administración.
Se aplazó debate sobre el Ministerio de la Igualdad
Uno de los proyectos afectados fue el que busca corregir los vicios de procedimiento detectados en la creación del Ministerio de la Igualdad y Equidad. Esta iniciativa debía discutirse en sesión conjunta de las comisiones primeras de Senado y Cámara. Aunque en la Comisión Primera de la Cámara sí hubo quórum suficiente, en la Comisión Primera del Senado no asistieron los congresistas necesarios para avanzar en el debate. Como resultado, la discusión fue aplazada para la próxima semana, generando incertidumbre sobre su futuro.
Ley de Jurisdicción Agraria también sigue estancada
La situación también afectó el proyecto de ley reglamentaria de la Jurisdicción Agraria, considerado una de las apuestas del Gobierno para implementar reformas relacionadas con tierras y desarrollo rural. En la Cámara de Representantes, la sesión se concentró inicialmente en la votación de impedimentos, pero luego se complicó por solicitudes de la oposición para que asistiera Felipe Harman, lo que terminó debilitando el quórum. Mientras tanto, en el Senado, la sesión fue levantada por el presidente de la corporación, Lidio García, debido a la ausencia de legisladores de distintas bancadas. Este estancamiento refleja las dificultades para avanzar en una reforma que el Gobierno considera prioritaria.
Campaña presidencial empieza a impactar actividad legislativa
Aunque el Gobierno ha insistido en responsabilizar a la inasistencia de congresistas, sectores políticos señalan que el ambiente preelectoral rumbo a 2026 ya está afectando el ritmo legislativo en el Capitolio. Las dificultades para avanzar en proyectos prioritarios reflejan además la fragmentación política y las tensiones entre el Ejecutivo y sectores de oposición dentro del Congreso. Con un panorama cada vez más polarizado, la agenda del Gobierno enfrenta obstáculos que podrían intensificarse a medida que se acerquen los comicios.



