Jerusalén, 11 jun (EFE). Investigadores israelíes descubrieron una cueva de entre 400.000 y 250.000 años de antigüedad, correspondiente al Paleolítico Inferior, una época de la Prehistoria poco conocida. El hallazgo se ubica al sur de la ciudad de Haifa, en el norte de Israel, y presenta un alto estado de conservación, ya que permaneció sellada como una cápsula durante cientos de miles de años.
Un yacimiento de importancia mundial
La Autoridad de Antigüedades de Israel y la Universidad de Haifa dieron a conocer este jueves el descubrimiento, situado cerca de la localidad de Fureidis. Según destacan los expertos, se trata de un yacimiento de importancia mundial que data de un período de la evolución humana sobre el que existe escasa información.
Los investigadores definen la cueva como una "cápsula del tiempo", ya que permaneció sellada durante cientos de miles de años. "Esta cápsula del tiempo pertenece a un período singular al final del Paleolítico Inferior, justo antes de que los neandertales y los humanos modernos se volvieran dominantes y se extendieran por numerosas regiones", explicó en un comunicado el profesor Ron Shimelmitz de la Universidad de Haifa.
Escasos yacimientos de esta época
Shimelmitz añadió que "solo se han descubierto unos pocos yacimientos de esta importante época en Israel y el Levante, y la mayoría son inaccesibles para la investigación". Estos yacimientos se corresponden con la cultura achelense-yabrudiense, desarrollada en el Levante mediterráneo (actuales Israel, Siria, Líbano y otras zonas próximas) durante la transición entre el Paleolítico Inferior y el Paleolítico Medio.
Según el investigador, los cambios en la fisiología, la tecnología y la sociedad humanas de este período anticiparon los patrones de comportamiento que se desarrollaron posteriormente y que caracterizan tanto a los neandertales como a los humanos modernos.
Vida en grupos más grandes
En esa época, el humano pasó a vivir en grupos más grandes y a permanecer más tiempo en los mismos lugares, por lo que en las cuevas de entonces se percibe un uso intensivo del fuego y una actividad humana prolongada. Muchos investigadores han relacionado esos indicios con el desarrollo de la cooperación social y la transmisión del conocimiento.
"La cultura que estamos investigando aquí se caracterizaba por una variedad de métodos avanzados para la producción de herramientas de sílex, incluyendo pequeñas hachas de mano afiladas, raspadores y hojas", indicó Kobi Vardi, jefe de la Sección de Prehistoria de la Autoridad de Antigüedades de Israel.
Huesos de animales y evidencias de agua
Además de estas herramientas, en la excavación se están encontrando huesos de animales como ciervos, gacelas y caballos antiguos, junto con evidencias de la presencia de agua. "Lo que pudo haber hecho que el yacimiento resultara atractivo para los antiguos grupos de cazadores-recolectores", señaló el científico.
El descubrimiento ofrece una ventana única al pasado y promete arrojar luz sobre un período crucial de la evolución humana.



