El español conquista las aulas universitarias de Japón: un estudio histórico revela datos sorprendentes
La fascinación por el idioma español en Japón tiene raíces profundas que se remontan a 1897, cuando apenas 17 estudiantes se inscribieron en la entonces Escuela de Lenguas Extranjeras de Tokio. Más de un siglo después, en 2021, la cifra alcanzó los 64.000 estudiantes distribuidos en 228 universidades a lo largo de todo el país nipón.
Una investigación pionera con sello colombiano
"Ya tuve la primera clase con los estudiantes nuevos y salí feliz", confiesa Ángela Yamaura, profesora titular de español en la Universidad de Chuo de Tokio y coautora del estudio "La enseñanza del español en las universidades japonesas". Esta colombiana, residente en Japón desde hace 28 años, participó activamente en esta investigación de 136 páginas publicada por el Observatorio Global del Español del Instituto Cervantes.
El trabajo, firmado también por el profesor español Juan Carlos Moyano y la profesora japonesa Yoshimi Hiroyasu, representa casi cuatro años de dedicación meticulosa. "Ellos me pusieron una escalera y yo aprendí", reconoce Ángela sobre sus colegas, destacando que el resultado es una base de datos verificable cuya metodología permite que sea repetida por otros investigadores.
Datos reveladores y curiosidades culturales
El estudio desvela información fascinante sobre la presencia hispana en Japón:
- La televisión pública japonesa NHK emite clases de español desde 1956
- Tokio concentra el 65,8% de las clases de español del país, con 73 universidades ofreciéndolas
- En la comunidad hispanohablante de Japón, los peruanos representan el 67%, mientras los españoles solo el 5%
- Entre los profesores de español, los españoles son el 18,3% frente al 3,9% de peruanos
La semejanza fonética entre ambos idiomas, que comparten una pronunciación casi idéntica de las cinco vocales, facilita el aprendizaje. Los japoneses asocian el español con referentes culturales como El Quijote, Gabriel García Márquez, el flamenco y, más recientemente, con la música de Bad Bunny.
Desafíos pendientes y anécdotas personales
Ángela Yamaura subraya que la tarea pendiente más importante es convencer al gobierno japonés para que incluya el español como idioma opcional en los exámenes de ingreso universitario. Actualmente, los estudiantes japoneses pueden elegir entre inglés, chino, coreano, alemán y francés, pero no español.
Entre las anécdotas más emotivas de la investigación, Ángela recuerda cuando, al finalizar las reuniones matinales por Zoom que mantuvieron durante casi cuatro años, su marido -que siempre las escuchaba atento- la miró desolado y confesó: "Me siento triste". Para remediar esa melancolía, la profesora colombiana ya considera emprender un segundo estudio sobre cómo manejan el español las grandes empresas japonesas.
Metodología rigurosa y proyección futura
La investigación se basó en reuniones matinales por Zoom donde los académicos localizaban fuentes, cotejaban datos, diseñaban gráficos y elaboraban cuestionarios para conocer la situación de los 845 profesores de español en Japón, muchos de ellos contratados a tiempo parcial.
Este documento oficial de acceso libre no solo retrata el presente del español en Japón, sino que establece las bases para futuras investigaciones y políticas educativas que podrían consolidar aún más la presencia del idioma en el país asiático.



