Los Capuchinos en Pasto: 130 años de una huella imborrable en Nariño
La Orden de Hermanos Menores Capuchinos estableció su presencia en la ciudad de Pasto el 7 de abril de 1896, con la fundación del convento y la fraternidad de Santiago Apóstol. Desde entonces, hace exactamente 130 años, esta congregación ha dejado una marca profunda en la sociedad nariñense a través de un ejercicio sacerdotal silencioso pero fecundo, complementado por una intensa pastoral social.
Una trayectoria de servicio y dedicación
Varias generaciones de religiosos, muchos originarios de Italia, extendieron su labor por el sur de Colombia y el resto del país, ganándose el cariño, respeto y admiración de la comunidad. Su trabajo se ha centrado en los sectores más vulnerables, tanto dentro como fuera de sus parroquias, con nombres que perduran en la memoria colectiva por su compromiso inquebrantable.
Fray Guillermo de Castellana: Un revolucionario de la educación
Entre las figuras más destacadas, Fray Guillermo de Castellana, un italiano que llegó a Pasto en 1951, transformó el quehacer sacerdotal de los Capuchinos al dirigir sus esfuerzos hacia la educación de la mujer desde la primera infancia. Con su lema "educar una mujer es educar una familia, educar una familia es educar a la sociedad", construyó una obra monumental conocida como la Asociación Escolar María Goretti.
Esta asociación incluye instituciones educativas que abarcan todos los niveles:
- Educación preescolar
- Educación primaria
- Educación secundaria diversificada
De la educación básica a la superior
Con el sueño de ofrecer una mejor educación a la mujer y extenderla a jóvenes de sectores populares, Fray Guillermo fundó un centro de educación superior con carreras técnicas. Hoy, esta institución es conocida como la Universidad CESMAG (Centro de Estudios Superiores María Goretti), que ofrece:
- Carreras profesionales en diversas áreas del conocimiento
- Programas de posgrado
- Una orientación basada en el pensamiento franciscano
Integración continua a la sociedad nariñense
Desde la parroquia de Santiago, los colegios y la Universidad, la Orden de Hermanos Capuchinos de Pasto ha mantenido una exitosa integración en la sociedad nariñense. Su enfoque se ha expandido hacia una formación más amplia e integral de la persona, consolidando su legado a través de la educación y el servicio comunitario.
La historia de los Capuchinos en Pasto es un testimonio de dedicación y transformación social, que continúa inspirando a las nuevas generaciones en Nariño y más allá.



