Divino: El wine bar que Cartagena necesitaba
Cartagena de Indias, reconocida capital turística internacional, finalmente cuenta con un wine bar auténtico que responde a las expectativas de los amantes del buen vino. Divino, ubicado estratégicamente en el vibrante barrio de Getsemaní, a solo un minuto caminando del famoso restaurante Celele y a 350 metros del Hotel Four Seasons, abrió sus puertas a mediados de octubre y ya se ha convertido en un referente enológica para la ciudad.
Una apuesta con experiencia y pasión
Detrás de este innovador proyecto se encuentra Fadia Badrán, una mujer con 25 años de trayectoria en el mundo del vino, 15 de ellos como importadora de prestigiosas bodegas sudamericanas como Casa Marín y Pérez Cruz de Chile, o Durigutti de Argentina. Su visión clara y energía característica la llevaron a crear lo que ella define como "el primer wine bar 100 por ciento wine bar de Cartagena".
Una oferta enológica sin precedentes
Divino se distingue por su extensa selección de más de 120 etiquetas provenientes de siete países: Chile, Argentina, Francia, España, Italia, Austria y Estados Unidos, con planes de ampliar esta oferta. Lo más destacado es que el 70% de estos vinos están disponibles por copa, siempre que no superen los 300.000 pesos, permitiendo a los clientes explorar diferentes opciones sin comprometerse con una botella completa.
La filosofía de precios busca ser accesible: las botellas para consumo en el local comienzan en 82.000 pesos con la línea Vagabundo (que destina parte de sus ganancias a la protección de animales callejeros), mientras que para llevar el precio baja a 65.000 pesos. En el extremo superior, ofrecen joyas como el Valduero Gran Reserva a 931.000 pesos o el Blend Victoria de Durigutti a 551.000 pesos, siempre con la garantía de que son precios competitivos frente a restaurantes tradicionales.
Experiencias que unen personas
Badrán define a Divino como "un lugar de voz a voz", un espacio diseñado para hablar de vinos, disfrutarlos y compartir experiencias. "Aquí llega gente que no se conoce y de repente son todos amigos", comenta la creadora, destacando cómo el vino cumple su propósito fundamental de unir personas y crear nuevas amistades.
Para promover la cultura del vino en una ciudad tradicionalmente asociada al ron y los cócteles, Divino implementa varias estrategias:
- Catas semanales todos los miércoles a las 7:00 p.m., con cuatro vinos y cuatro bocados dirigidos por una sommelier
- Campañas intensivas en redes sociales que han demostrado gran efectividad
- Colaboraciones con figuras como Juan del Mar, quien realizó un video promocional que atrajo numerosos visitantes
Ambiente y servicio excepcionales
Los visitantes destacan el ambiente cálido y acogedor del local, especialmente de noche cuando el juego de luces crea una atmósfera especial. El servicio personalizado de Fernando, el anfitrión principal, ha generado una base de clientes fieles, incluyendo uno que visita el establecimiento tres veces por semana para probar diferentes vinos.
Gastronomía que complementa
La carta de comidas, con 20 propuestas cuidadosamente seleccionadas, está diseñada para acompañar sin opacar los vinos. Entre las recomendaciones destacan:
- El beso del Brie: queso Brie con pan de masa madre, hongos con trufa blanca y miel
- La ibérica fiel: tortilla española clásica y bien ejecutada
- La papita de mar: mejillones con papa chip y alioli de rocoto
- Una exclusiva fondue de queso, posiblemente única en Cartagena
Respondiendo a las peticiones de los clientes, especialmente aquellos que prefieren tintos, Badrán incorporó kibbes preparados con la receta familiar que trae desde Bogotá, los cuales han sido recibidos con gran éxito.
Superando desafíos con apoyo experto
Aunque Badrán domina el mundo del vino, reconoce que la parte restaurantera representó un desafío inicial. Contó con el valioso apoyo de reconocidos chefs como Juan Felipe Camacho (Donjuan), Jaime Rodríguez (Celele), Juan del Mar y Harry Sasson, quienes contribuyeron a perfeccionar la propuesta gastronómica.
Una filosofía democratizadora
La cruzada personal de Badrán es hacer el vino accesible y cercano, alejándolo de percepciones de complejidad e inaccesibilidad. "Mis catas nunca son sobre la altitud, el tipo de suelos o la climatología", explica. "Mis catas son: 'pruébalo', 'a qué te sabe', 'a qué te huele', 'qué te recuerda', 'con qué te lo comerías'".
Esta aproximación cotidiana al vino, utilizando un lenguaje común y referencias de la vida diaria, ha resonado especialmente bien con el público cartagenero y turístico, que según Badrán se muestra abierto a descubrir nuevas experiencias y se deja guiar en este viaje enológico.
Divino representa no solo un nuevo establecimiento gastronómico para Cartagena, sino un cambio cultural en cómo se percibe y disfruta el vino en la ciudad heroica, combinando expertise internacional con calidez caribeña.



