Papa León XIV hace llamado urgente por la paz en Domingo de Gloria
En un mensaje de Pascua cargado de simbolismo y urgencia, el papa León XIV se dirigió este Domingo de Gloria a miles de fieles congregados en la Plaza de San Pedro del Vaticano, exigiendo a los líderes mundiales que pongan fin inmediato a los conflictos armados que desgarran al planeta.
Un mensaje directo contra la indiferencia
El primer pontífice estadounidense de la historia manifestó con claridad su preocupación: "Nos estamos acostumbrando a la violencia, nos resignamos a ella y nos volvemos indiferentes", declaró ante la multitud que seguía atentamente sus palabras durante la tradicional bendición "Urbi et Orbi".
León XIV, conocido por su cuidadosa elección de palabras, fue inusualmente directo en esta ocasión: "¡Que quienes tienen armas en sus manos las abandonen! ¡Que quienes tienen el poder de desatar guerras, elijan la paz!", exhortó con firmeza desde el balcón de la Basílica de San Pedro.
La fuerza de Cristo como ejemplo no violento
El Sumo Pontífice vinculó su mensaje con el significado profundo de la Pascua, señalando que la resurrección de Jesús demuestra que "la fuerza con la que Cristo resucitó no es violenta". Enfatizó que este momento sagrado debería inspirar a la humanidad a dejar atrás toda voluntad de disputa, dominio y poder.
"En este día de fiesta, dejemos a un lado toda voluntad de disputa, de dominio y de poder, e imploremos al Señor que conceda su paz al mundo asolado por las guerras y marcado por el odio y la indiferencia", instó el Papa durante su discurso.
Críticas continuas a los conflictos globales
Este mensaje se produce en el contexto de semanas de intensas críticas del pontífice hacia los conflictos violentos que afectan al mundo. León XIV ha mantenido una postura especialmente firme respecto a la guerra de Irán, llegando incluso a hacer un llamamiento directo al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el pasado martes, instándole a encontrar una "vía de salida" para terminar con este conflicto.
Durante la vigilia de Pascua del sábado anterior, el Santo Padre ya había advertido sobre el peligro de sentirse adormecido por la magnitud de las guerras globales, animando a todos a trabajar activamente por la paz.
Un mensaje multilingüe y compromisos futuros
Desde el balcón decorado con miles de flores de vivos colores para la festividad, León XIV ofreció breves saludos de Pascua en diez idiomas diferentes, incluyendo latín, árabe y chino, demostrando el carácter universal de su mensaje.
El pontífice anunció además que volverá a la basílica el próximo 11 de abril para celebrar una vigilia de oración especial por la paz, reforzando su compromiso continuo con este tema crucial para la humanidad.
Aunque no mencionó conflictos específicos en su mensaje del Domingo de Gloria, la claridad y urgencia de sus palabras resonaron como un llamado global a la reflexión y acción inmediata por parte de quienes detentan el poder en el mundo.



