Catedral de Cali inicia Triduo Pascual con emotiva ceremonia del Jueves Santo
En la noche del Jueves Santo, la Catedral San Pedro Apóstol de Cali fue el escenario de una profunda celebración religiosa que marcó el inicio del Triduo Pascual, el período más sagrado de la Semana Santa para la comunidad católica. La ceremonia, que combinó devoción y arte sacro en un ambiente de recogimiento, estuvo presidida por Monseñor Luis Fernando Rodríguez, arzobispo de la ciudad.
La Cena del Señor y el lavatorio de pies
El acto litúrgico central incluyó la conmemoración de la Cena del Señor, momento en que Jesús instituyó la Eucaristía durante la Última Cena con sus discípulos. Posteriormente, se llevó a cabo el simbólico lavatorio de los pies, un ritual que recuerda el gesto de humildad y servicio de Jesús al lavar los pies de sus apóstoles. Esta tradición, arraigada en la fe católica, busca transmitir valores de solidaridad y entrega a los fieles.
Un ambiente de devoción y arte sacro
La Catedral Primada, reconocida por su arquitectura y significado histórico, ofreció un marco imponente para la ceremonia. En su interior, la devoción de los asistentes se entrelazó con elementos de arte sacro, creando una atmósfera que invitaba a la reflexión y al reencuentro espiritual. Este evento no solo tiene importancia religiosa, sino que también forma parte del patrimonio cultural de Cali, atrayendo a residentes y visitantes durante la Semana Santa.
Contexto en la Semana Santa caleña
La celebración del Jueves Santo en la Catedral de Cali se enmarca dentro de las numerosas actividades que tienen lugar en la ciudad durante esta época del año. Cali, conocida por su fervor religioso y sus tradiciones, vive estos días con intensidad, combinando actos litúrgicos con expresiones de fe popular. El liderazgo de Monseñor Luis Fernando Rodríguez en esta ceremonia refuerza el papel de la arquidiócesis en la vida espiritual de la comunidad.
El Triduo Pascual continuará con las celebraciones del Viernes Santo, centradas en la Pasión y Muerte de Cristo, y culminará con la Vigilia Pascual del Sábado Santo, anticipando la alegría de la Resurrección en Domingo de Pascua. Estos eventos no solo son pilares de la fe católica, sino que también contribuyen a la identidad cultural y social de la región.



