Vía clave para Bogotá evidencia deterioro acelerado bajo gestión del Invías
Han transcurrido dos años desde que el Instituto Nacional de Vías (Invías) asumió la operación y mantenimiento de la vía Bogotá (Fontibón) – Facatativá – Los Alpes, tras cumplirse los 30 años del contrato de concesión. Sin embargo, este corredor fundamental para el ingreso a la capital colombiana por el occidente presenta un deterioro acelerado y afectaciones visibles en su estado general, según información suministrada a EL TIEMPO.
Evidencias fotográficas revelan múltiples fallas
Registros fotográficos documentan huecos en la vía, señalización destruida, drenajes tapados, vegetación sin cortar y acumulación de basuras. Además, servicios al usuario como postes SOS y básculas se encuentran fuera de funcionamiento. La situación refleja un vacío crónico en la gestión de esta importante arteria vial.
La falta de un mantenimiento adecuado no solo ha permitido el deterioro del pavimento y fallas en la señalización, sino también la proliferación de invasiones al espacio público y accesos sin control. Este abandono eleva significativamente el riesgo de accidentes para conductores y peatones que transitan diariamente por el corredor, pese a que el cobro de los dos peajes se mantiene inalterado.
Urgencia de un plan de choque
Una fuente consultada por EL TIEMPO aseguró que es urgente ejecutar un plan de choque que incluya:
- Bacheo inmediato
- Limpieza de drenajes
- Restauración de señalización
- Rocería
- Normalización de servicios al usuario
Estas actividades de mantenimiento rutinario eran ejecutadas periódicamente por el anterior concesionario (Concesiones CCFC), ya que formaban parte de las obligaciones contractuales para garantizar el buen estado de la vía.
Postura del Invías frente a las denuncias
La misma fuente precisó que para 2026 no se registra una asignación presupuestal específica para este corredor. No obstante, el Invías mantiene una postura diferente respecto al estado y los recursos de la vía.
La entidad aseguró que el corredor cuenta con un esquema de supervisión activo, que incluye un contrato adjudicado al Consorcio Conycon 004 desde julio de 2025 por más de 10.977 millones de pesos. Este contrato, destinado a garantizar el mantenimiento de la vía y la atención al usuario, registra una ejecución física del 86,66% y se tramita una adición presupuestal de 5.316 millones de pesos.
Para vigilar el correcto desarrollo de las obras, se asignó la interventoría al Consorcio Interventor FR por 1.800 millones de pesos, con una adición en trámite de 398 millones para asegurar el seguimiento técnico y financiero.
Planes futuros para el corredor
De cara al futuro, el Invías confirmó que ya definió las partidas para 2026: un contrato de obra por más de 13.059 millones de pesos y una interventoría que suma 1.490 millones de pesos adicionales. Con estos recursos se busca garantizar el mantenimiento rutinario y periódico de la vía, que incluye:
- Limpieza y rocería
- Reparaciones constantes de la carpeta asfáltica
- Atención de emergencias las 24 horas
- Servicios de grúa y asistencia técnica
En particular, se intervendrán 3.744 metros identificados con fisuración tipo 'piel de cocodrilo' y desprendimiento de agregados. Las labores de señalización horizontal y vertical cubrirán los cuatro tramos de la vía que se extienden desde Los Alpes hasta el río Bogotá, incluyendo la Variante de Madrid.
Realidad nacional de las vías a cargo del Estado
El deterioro denunciado de esta vía no es un hecho aislado, sino que refleja una realidad nacional documentada por los gremios del sector. Según datos de Colfecar, el Invías tiene a su cargo una red que supera los 10.400 kilómetros, de los cuales el 81% se encuentra pavimentado.
A diferencia del Invías, el 100% de los 7.856 kilómetros que la ANI ha entregado a concesionarios privados se encuentran pavimentados. Colfecar también evidenció el avanzado deterioro de las vías a cargo del Estado, destacando las condiciones óptimas de las carreteras que operan bajo el modelo de concesión.
De los 2.134 kilómetros con peajes a cargo del Invías, solo el 46% está en buen estado; el resto se divide entre condiciones regulares (33%) y malas (21%). Esta realidad contrasta marcadamente con las carreteras concesionadas que, según el gremio, se mantienen en buenas condiciones en su totalidad.



