TransMilenio se prepara para convivir con el metro: lecciones de Madrid y Buenos Aires
TransMilenio y metro: integración según expertos internacionales

TransMilenio ante el desafío de la integración multimodal en Bogotá

El sistema de transporte masivo TransMilenio celebró recientemente sus primeros 25 años de operación, un hito que marca el inicio de una nueva etapa donde deberá convivir y articularse con otros modos de transporte que transformarán la movilidad en la capital colombiana.

Un referente mundial que enfrenta nuevos retos

Durante el Congreso Internacional 'Innovación que transforma ciudades', realizado en Bogotá con participación de expertos de 36 países, se destacó el papel pionero de TransMilenio a nivel global. Carlos Fernando Galán, alcalde de Bogotá, afirmó durante la inauguración que "TransMilenio es hoy un referente mundial. Muchas ciudades han replicado el modelo que nació en Bogotá, y eso nos obliga a seguir innovando para ofrecer una mejor experiencia a los usuarios".

La primera línea del metro de Bogotá entrará en operación en marzo de 2028, mientras que el Regiotram del Norte y Occidente transformará la movilidad de quienes viven en municipios aledaños y se desplazan a la capital. Este escenario plantea desafíos significativos de integración que fueron analizados por autoridades internacionales.

Perspectivas desde Buenos Aires y Madrid

Natalia Neri, directora general de Transporte Colectivo de Pasajeros de Buenos Aires, expresó su admiración por la consolidación del sistema bogotano: "Es impresionante cómo ya han llegado a los 25 años. Yo veo un sistema de transporte consolidado e integrado territorialmente con la ciudad. Me sorprende gratamente que la red seguirá extendiéndose".

Por su parte, Alfonso Sánchez, director general de la Empresa de Transportes de Madrid, destacó la capacidad de TransMilenio para vertebrar una ciudad compleja: "Lo más importante es que TransMilenio consiguió ser un transporte que vertebra una ciudad tan complicada como Bogotá y permite que sus ciudadanos puedan desplazarse de manera sostenible".

La integración como clave del éxito futuro

Ambos expertos coincidieron en que la convivencia entre TransMilenio y el metro no debe verse como competencia, sino como complementariedad. Neri enfatizó que "la clave es ir más allá de la integración física y llevarlo a lo tecnológico, para que el usuario al final no esté notando cambios entre un modo y otro".

Sobre los aspectos tarifarios, la representante argentina señaló: "Si no se puede integrar en una sola tarifa, lo ideal es ofrecer alivios para que los usuarios que tienen que combinar modos de transporte, que por lo general son los más pobres, se les garantice un acceso adecuado".

Sánchez agregó desde la experiencia madrileña: "Los modos de pago tienen que ser abiertos y se debe aprovechar la alta bancarización de la sociedad para permitir pagos con tarjeta de banco. Eso es apertura total del sistema".

Análisis de datos para políticas inclusivas

Un aspecto crucial destacado por los expertos es la necesidad de utilizar datos para comprender los patrones de movilidad diferenciados. Neri explicó: "Por lo general, los hombres realizan más viajes de casa al trabajo, mientras que la mujer hace viajes poligonales para dejar a su hijo en la escuela, salir a su trabajo, conseguir el mercado del hogar, regresar por su hijo y volver a casa".

Este análisis permite diseñar políticas específicas como descuentos, pasajes gratuitos o mecanismos que faciliten el acceso a poblaciones con necesidades particulares de movilidad.

Agenda de transformación continua

El congreso, que se desarrolló durante varios días en el centro de convenciones Ágora Bogotá, incluyó paneles sobre financiación del transporte público, desarrollo urbano y electrificación de flotas. Entre los participantes destacados estuvo Serge Salat, arquitecto, urbanista y fundador del Instituto de Morfología Urbana y Sistemas Complejos de París, quien lideró un panel sobre desarrollo orientado al transporte.

El evento concluyó con el conversatorio 'Movilidad limpia para ciudades sostenibles', que contó con representantes del Banco Mundial, Pakistán y miembros del sector financiero, consolidando el diálogo global sobre el futuro del transporte urbano.

TransMilenio se enfrenta así a un cuarto de siglo de transformación, donde su capacidad para integrarse con nuevos sistemas determinará no solo su continuidad, sino la calidad de vida de millones de bogotanos que dependen del transporte público para acceder a oportunidades, servicios y a la ciudad misma.