Inicia construcción de vía El Cauchal-Sucre en La Mojana tras años de retrasos y ajustes
En la subregión de La Mojana, donde las lluvias intensas suelen borrar carreteras del mapa, la vía El Cauchal-Sucre se había convertido en una promesa repetida durante cuatro administraciones gubernamentales. Hoy, finalmente, el Gobierno nacional, a través del Ministerio de Transporte y el Instituto Nacional de Vías (Invías), con ejecución de Findeter, anunció el inicio formal de las obras con una inversión que supera los 154.236 millones de pesos colombianos.
Una historia de cifras controvertidas y ajustes técnicos
Detrás de este anuncio hay una larga historia de retrasos, ajustes de diseño y reclamos comunitarios que han marcado el desarrollo de este proyecto de infraestructura. Las cifras han sido el principal foco de controversia desde el inicio de las discusiones sobre esta vía.
En noviembre de 2025, se hablaba inicialmente de 10,7 kilómetros por cerca de 138.000 millones de pesos. Sin embargo, tras mesas técnicas y diálogo con las comunidades afectadas, el alcance del proyecto se amplió a 13,5 kilómetros pavimentados, con un perfil de 7 metros de ancho que incluye dos carriles de 3,5 metros cada uno.
Se proyecta además una ampliación adicional hasta 16 kilómetros mediante vigencias futuras, es decir, recursos comprometidos para años fiscales posteriores. La vía completa entre El Cauchal y Sucre tiene una extensión total de 54 kilómetros, lo que significa que incluso con estos avances, el déficit de pavimentación seguirá siendo considerable.
El costo por kilómetro: punto de conflicto ciudadano
El costo por kilómetro ha sido uno de los detonantes principales del malestar ciudadano. Veedores locales habían denunciado que, con el alcance inicial del proyecto, cada kilómetro superaba los 13.000 millones de pesos, una cifra que generó críticas sobre lo que algunos llamaron "los kilómetros más costosos de la historia".
Las autoridades responden que se trata de una vía secundaria, no terciaria, con especificaciones técnicas más exigentes que justifican esta inversión. Además, el diseño incluye características especiales para enfrentar las condiciones particulares de La Mojana.
Diseño reforzado para enfrentar las inundaciones
En pleno momento de lluvias e inundaciones características de la región, el objetivo principal del diseño es mantener la vía sobre la cota máxima de agua. Para lograr esto, la estructura incluye:
- Pedraplén de 50 centímetros (capa de piedra para estabilizar suelos blandos)
- Terraplén de hasta 2 metros de altura
- Subbase granular de 25 centímetros
- Pavimento rígido de 20 centímetros con resistencia MR 42 MPA
- Seis puentes y nueve alcantarillas
Parte de la controversia anterior giró en torno a estudios desactualizados que, según la comunidad, no contemplaban adecuadamente la última gran cota de inundación registrada en la región. El ajuste técnico, concluido en noviembre de 2025 y revisado hasta febrero de 2026, buscó precisamente cerrar esa brecha entre el diseño y las condiciones reales del territorio.
Un proyecto con retraso significativo
La gobernadora de Sucre, Lucy García, anunció que gestionará 70.000 millones de pesos adicionales con recursos de regalías para completar los tramos faltantes de la vía. Simultáneamente, prometió reuniones bimensuales con veedurías ciudadanas, reconociendo un detalle no menor: la obra comenzó con más de un año de retraso frente al programa inicial que contemplaba su inicio en 2024.
El proyecto está financiado mediante un crédito de Findeter apalancado con vigencias futuras del Gobierno nacional hasta 2030 y administrado a través de un patrimonio autónomo, figura fiduciaria que separa y blinda los recursos para este fin específico.
Impacto social y económico de la obra
La vía El Cauchal-Sucre resume la tensión clásica entre infraestructura prometida y territorio vulnerable. Durante años, las comunidades han enfrentado dificultades severas de movilidad en una vía destapada que en temporada de lluvias se convierte en barro e incomunicación total.
Esta situación afecta directamente el transporte de productos agrícolas, el acceso a servicios de salud y educación, y la conexión entre municipios de la región. De hecho, Sucre-Sucre fue durante mucho tiempo el único municipio del departamento sin conexión terrestre permanente, dependiendo exclusivamente del río para salir y entrar.
Hoy el proyecto arranca con un alcance mayor al inicialmente socializado y con un diseño reforzado para enfrentar las inundaciones características de La Mojana. Este ajuste es resultado tanto de mesas técnicas como de presión comunitaria organizada, demostrando que el avance técnico no puede desligarse del conflicto social que lo precedió.
Desafíos pendientes y perspectivas futuras
Sin embargo, el mapa completo de la vía sigue incompleto. De los 54 kilómetros totales, apenas una fracción tendrá pavimento estructural antes de 2028. El resto depende de nuevas gestiones presupuestales en un contexto fiscal nacional que se mantiene estrecho.
Si los plazos vuelven a dilatarse o los recursos adicionales no llegan a materializarse, la crítica de la veeduría local sobre "los kilómetros más costosos de la historia" volverá inevitablemente al centro del debate público. La ejecución oportuna y transparente de esta obra será crucial para demostrar que las promesas de infraestructura en territorios vulnerables pueden convertirse en realidades tangibles.