Inflación en Colombia se dispara tras aumento del salario mínimo y alcanza el 5,35% anual
Colombia: inflación sube a 5,35% tras aumento salario mínimo

Colombia enfrenta crisis inflacionaria tras aumento histórico del salario mínimo

Colombia culminó el año 2025 posicionándose como el segundo país con la inflación más elevada dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), registrando un preocupante 5,1%. Al iniciar el 2026, este indicador económico continúa su trayectoria ascendente, alcanzando una variación anual del 5,35% en enero, según los últimos datos revelados por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).

El impacto directo del incremento salarial en los precios

La inflación mensual de enero de 2026 se situó en un significativo 1,18%, consolidando a Colombia entre las naciones con mayor inflación a nivel mundial. El aumento del 23,7% en el salario mínimo, implementado por el gobierno a finales del año anterior, se identifica como el principal factor detrás de esta escalada de precios. Este incremento salarial, aunque beneficia aproximadamente a dos millones de trabajadores, ha generado un efecto dominó en los costos de bienes y servicios que afecta a los cerca de 48 millones de colombianos restantes.

Los sectores que experimentaron los mayores aumentos de precios durante enero fueron:

  • Restaurantes y hoteles: 9,01%
  • Bebidas alcohólicas y tabaco: 7,58%
  • Salud: 7,38%
  • Educación: 7,36%

Todos estos segmentos comparten la característica de ser intensivos en mano de obra, lo que explica su vulnerabilidad ante los ajustes salariales.

Comparación internacional y perspectivas preocupantes

En el escalafón global de países con mayor inflación, Colombia se mantiene dentro del top 10, siendo superada únicamente por naciones que enfrentan profundas crisis económicas como Argentina, Venezuela, Egipto y Turquía. Este último país lidera la lista de la OCDE con una inflación del 34,9%.

La situación es particularmente alarmante considerando que Colombia lleva siete años consecutivos por fuera de la meta de inflación del Banco de la República, establecida en el 3%. Las proyecciones económicas indican que esta tendencia alcista continuará durante el resto del 2026, mientras que en la mayoría de países desarrollados la inflación muestra una trayectoria descendente.

Efectos en servicios básicos y medidas del Banco de la República

Los servicios públicos esenciales también han registrado incrementos sustanciales en los últimos doce meses:

  1. Recolección de basuras: 13%
  2. Gas: 9,7%
  3. Agua: 6,3%
  4. Alcantarillado: 6%

Frente a este escenario, el Banco de la República ha implementado medidas contundentes, elevando su tasa de interés de intervención desde el 9,25% hasta el 10,25%. Esta decisión, aunque busca contener la inflación, encarecerá el crédito en todo el país, afectando el acceso a préstamos y aumentando los costos de financiamiento con tarjetas de crédito.

Respuesta gubernamental y críticas a las políticas económicas

El gobierno ha respondido a esta crisis inflacionaria desplegando a la Superintendencia de Industria y Comercio para investigar y sancionar a empresas que han ajustado sus precios como consecuencia del aumento en sus costos operativos. Esta medida ha generado controversia entre analistas económicos, quienes la califican como una estrategia para transferir responsabilidades al sector privado.

Las justificaciones oficiales que presentan el aumento salarial como un acto de "dignidad" son cuestionadas por expertos, quienes advierten sobre las consecuencias del populismo económico en un año electoral marcado por las elecciones legislativas y presidenciales. La realidad muestra que toda la población colombiana está pagando el precio de estas decisiones a través del incremento generalizado en el costo de vida.

Las perspectivas para los próximos meses anticipan una continuación en el aumento sostenido de precios, mayores tasas de interés y un escenario donde el gobierno probablemente continuará atribuyendo la responsabilidad inflacionaria al sector empresarial, en lugar de reconocer el impacto de sus propias políticas económicas.