Nuevo impuesto al patrimonio entra en vigor para miles de empresas colombianas
Un total de 15.000 empresas en Colombia se enfrentan desde este primero de abril al pago de la primera cuota del impuesto al patrimonio, medida implementada en el marco de la emergencia económica decretada por el Gobierno Nacional. Este gravamen, que ha generado intenso debate en el sector empresarial, obliga a las compañías afectadas a desembolsar el 50% del total del tributo en esta fecha inicial.
Empresas afectadas y montos del gravamen
El impuesto aplica específicamente a empresas con patrimonio líquido superior a $10.474 millones, incluyendo tanto sociedades nacionales como extranjeras que operan en territorio colombiano. La normativa establece un calendario de pagos diferenciado:
- Primera cuota: 1 de abril (50% del total)
- Segunda cuota: 4 de mayo (50% restante)
Las tarifas varían según el sector económico:
- 1,6% para sectores financiero y minero energético
- 0,5% para los demás sectores empresariales
Proyecciones de recaudo y críticas del sector empresarial
Mientras el Gobierno Nacional proyecta recaudar aproximadamente $8 billones a través de este mecanismo, el centro de estudios Anif estima una cifra más conservadora de $6,3 billones. Esta diferencia en las proyecciones refleja la incertidumbre sobre el impacto real del gravamen.
Desde diversos gremios empresariales han surgido fuertes críticas a la medida. Los principales argumentos en contra incluyen:
- Posibles problemas de liquidez para las empresas afectadas
- Incremento en los niveles de endeudamiento corporativo
- Freno a la inversión productiva en el país
- Riesgo de que empresas con pérdidas deban pagar impuestos al gravarse el patrimonio y no las utilidades
- Cuestionamientos sobre la legalidad del impuesto bajo la figura de emergencia económica
- Posible aumento en quiebras empresariales y deterioro de la confianza inversionista
Contexto económico y perspectivas
Según análisis del centro de estudios Anif, aunque el gravamen podría generar ingresos significativos en el corto plazo, también presenta riesgos considerables para la economía nacional, especialmente en un contexto donde ya se observa una caída en los niveles de inversión. La medida llega en un momento delicado para la actividad empresarial colombiana, generando preocupación entre diversos sectores productivos.
El debate sobre este impuesto al patrimonio continuará en los próximos meses, mientras las empresas afectadas comienzan a cumplir con sus obligaciones tributarias y se evalúan los primeros efectos de esta política fiscal en la economía del país.



