Jóvenes colombianos impulsan 'boom' crediticio: 882.000 nuevos deudores con mayor riesgo
Jóvenes impulsan boom crediticio con 882.000 nuevos deudores

El crédito colombiano vive transformación con masiva entrada de jóvenes

El sistema financiero colombiano experimenta una notable transformación, marcada por la entrada masiva de nuevos consumidores jóvenes que acceden por primera vez al crédito, mientras persisten preocupantes niveles de sobreendeudamiento entre quienes ya están dentro del sistema. Los datos más recientes pintan un panorama dual donde el crecimiento convive con riesgos latentes.

Explosión de nuevos clientes jóvenes

Según el informe de TransUnion, entre enero y noviembre de 2025 ingresaron al mercado crediticio colombiano 882.500 consumidores nuevos, lo que representa un crecimiento anual del 24 por ciento. Este segmento se consolida como el principal motor de expansión del crédito en el país, con un aumento del 37 por ciento solo en el último trimestre analizado.

La edad se ha convertido en un factor determinante: los jóvenes entre 18 y 24 años representaron el 19 por ciento de las nuevas originaciones de tarjetas de crédito, frente al 12 por ciento del año anterior. Esto significa que el sistema financiero está captando cada vez más personas con poca experiencia crediticia y, en muchos casos, con perfiles de mayor riesgo.

Cambios en los canales de acceso

La forma en que estos nuevos clientes acceden al crédito también está evolucionando. La proporción de consumidores nuevos que abrió una tarjeta de crédito pasó del 33 al 42 por ciento, mientras que quienes lo hicieron a través de fintech aumentaron del 12 al 16 por ciento. Las tarjetas lideraron el dinamismo con un aumento del 22 por ciento en originaciones, impulsadas por mayor demanda, tasas de interés más bajas y recuperación de la confianza del consumidor.

En términos generales, las originaciones crecieron en casi todos los productos, con la excepción del crédito de vivienda que cayó 6 por ciento. Este cambio en los patrones de acceso refleja una transformación profunda en cómo los colombianos, especialmente los más jóvenes, se relacionan con el sistema financiero.

Mejora en morosidad pero persiste sobreendeudamiento

Paralelamente al crecimiento, el crédito muestra mejoras en su comportamiento. Las tasas de morosidad a 60 días o más disminuyeron en la mayoría de modalidades: en tarjetas de crédito bajaron 140 puntos básicos; en libre inversión, 119; en microcrédito, 217; y en crédito de vehículo, 104. Solo la libranza mostró un leve deterioro con aumento de 9 puntos básicos.

Sin embargo, cuando se analiza el universo de quienes ya están en mora, el panorama cambia radicalmente. Un estudio de la firma Bravo, basado en más de 17.000 personas, revela que el 43,3 por ciento de los colombianos sobreendeudados tiene entre tres y cinco obligaciones en mora. Aunque es una leve mejoría frente al 47 por ciento del año anterior, la cifra sigue siendo alarmantemente elevada.

Perfil del deudor colombiano en 2026

La deuda promedio de estas personas alcanza los 34,1 millones de pesos, apenas por debajo de los 34,5 millones registrados en 2025. Las causas principales del sobreendeudamiento son claras: el 44,1 por ciento admite que gasta más de lo que percibe, mientras la reducción de ingresos explica el 19 por ciento de los casos y la pérdida de empleo afecta al 18,2 por ciento.

El perfil del deudor en 2026 rompe varios mitos. No se trata solo de personas con baja formación académica: el 29,9 por ciento tiene título universitario y el 21,9 por ciento es bachiller. La mayor concentración de mora está en el rango entre 31 y 40 años (36,3 por ciento).

En términos de género, la brecha es estrecha: 52,4 por ciento hombres y 47,6 por ciento mujeres. Aunque Bogotá concentra el mayor número de casos (18,9 por ciento), esa participación cayó frente al 26 por ciento del año anterior, sugiriendo una dispersión geográfica del fenómeno.

Retos para la inclusión financiera sostenible

El "perfil tipo" que emerge es el de un hombre soltero, residente en Bogotá, entre 31 y 40 años, profesional, con ingresos brutos promedio de $4,5 millones, pero cuyo rango salarial más común oscila entre $1,5 y $3 millones. Muchos tienen aspiraciones y acceso a crédito, pero ingresos limitados frente al tamaño de sus obligaciones.

La fotografía completa muestra que el crédito en Colombia está ampliando su base, especialmente entre jóvenes y nuevos usuarios, en un entorno de morosidad controlada. Pero simultáneamente, el riesgo de sobreendeudamiento sigue latente, particularmente cuando el mercado laboral se vuelve inestable.

El reto actual no es solo incluir más personas en el sistema financiero, sino lograr que esa inclusión sea sostenible. Esto implica mejores modelos de evaluación de riesgo, uso de datos alternativos, fijación de precios acorde con la capacidad de pago y, fundamentalmente, educación financiera real y personalizada.

El crédito puede ser una puerta de entrada a oportunidades —consumo, emprendimiento, formalización— o una trampa que se activa cuando la cuota supera el ingreso disponible. Hoy el sistema parece estar encontrando un equilibrio entre crecimiento y prudencia, pero el perfil del deudor colombiano recuerda que la frontera entre inclusión y sobreendeudamiento es más delgada de lo que muestran los indicadores agregados.