La exclusión del sistema financiero impulsa el 'gota a gota' en hogares y empresas
En Colombia, la exclusión financiera se ha convertido en un factor determinante que está impulsando el crecimiento de los préstamos informales, comúnmente conocidos como 'gota a gota'. Esta situación afecta tanto a hogares como a empresas, que al no tener acceso a créditos formales, recurren a estas alternativas de alto riesgo.
Impacto en la economía informal
El fenómeno del 'gota a gota' se caracteriza por ofrecer préstamos rápidos pero con tasas de interés exorbitantes, que pueden superar el 100% anual. Esto genera un ciclo de endeudamiento difícil de romper para las personas y negocios que dependen de estos servicios.
- Las tasas de interés en el sistema informal son significativamente más altas que en las entidades financieras reguladas.
- La falta de educación financiera agrava el problema, ya que muchos no comprenden los riesgos asociados.
- Las pequeñas y medianas empresas son especialmente vulnerables, al necesitar capital de trabajo urgente.
Factores que contribuyen a la exclusión
Varios elementos están detrás de esta exclusión del sistema financiero formal. Entre ellos, se destacan los requisitos estrictos para obtener créditos, la falta de historial crediticio y las barreras geográficas que limitan el acceso en zonas rurales.
- Los bancos y cooperativas suelen exigir garantías que muchos no pueden proporcionar.
- La informalidad laboral dificulta la demostración de ingresos estables.
- En regiones apartadas, la presencia de entidades financieras es limitada o nula.
Esta situación no solo afecta la economía personal y empresarial, sino que también tiene implicaciones más amplias para la estabilidad económica del país. La proliferación del 'gota a gota' puede llevar a un aumento de la deuda insostenible y a problemas sociales derivados de la presión por el pago.
Expertos en finanzas señalan que es crucial implementar políticas que promuevan la inclusión financiera, como la simplificación de procesos crediticios y la expansión de servicios bancarios digitales. Además, se requiere una mayor supervisión estatal para regular las prácticas informales y proteger a los consumidores.