Corficolombiana revisa a la baja crecimiento económico por impacto del salario mínimo
El centro de pensamiento Corficolombiana ha realizado un ajuste significativo en sus proyecciones macroeconómicas para 2026, reduciendo el crecimiento económico esperado del 2,8% al 2,3%. Esta revisión, anunciada el martes 31 de marzo de 2026, responde principalmente al impacto del aumento del 23,7% al salario mínimo decretado por el Gobierno, que ha generado un efecto dominó en múltiples indicadores económicos.
El choque de costos y sus consecuencias inmediatas
Según el informe "El efecto dominó: implicaciones macro del aumento del salario mínimo", el incremento salarial introdujo un choque de costos que se transmitió rápidamente a la inflación, expectativas económicas y tasa de interés. El primer golpe se evidenció en el desanclaje de expectativas inflacionarias, con la proyección para finales de 2026 subiendo del 4,5% al 6,2%, mientras la expectativa a 24 meses pasó del 3,9% al 4,4%.
Esta tendencia ya se reflejó en el IPC de febrero, que alcanzó el 5,3% anual, 45 puntos básicos por encima de lo anticipado por Corficolombiana. El centro advierte que este efecto seguiría ampliándose durante 2026, con una inflación que terminaría el año en el 6,5%.
Impacto en tasas de interés y mercado laboral
Otro coletazo del aumento salarial se manifestó en el alza de la tasa de interés por parte del Banco de la República, que subió 100 puntos básicos hasta el 10,25%, iniciando una fase restrictiva que llevaría los tipos a niveles cercanos al 12,25% al cierre del año. Para la reunión del día de hoy, Corficolombiana prevé que el Emisor eleve la tasa en 75 puntos básicos adicionales hasta el 11%.
Este endurecimiento monetario, sumado a mayores costos laborales, ha desacelerado la generación de empleo, que pasó del 3,4% en promedio en 2025 al 1,4% en enero de 2026. Simultáneamente, el desempleo desestacionalizado subió del 8,4% al 8,5%. "El deterioro es más marcado en el empleo particular, que registró la peor creación para un enero en 16 años", precisó el informe.
Revisión del crecimiento y sectores afectados
Corficolombiana asegura que el choque simultáneo de inflación persistente y tasas más altas está agotando el modelo de crecimiento basado en el consumo. La desaceleración se explicaría principalmente por una caída en el crecimiento del comercio, del 4,5% en 2025 al 2,8% en 2026, marcado por un consumo de hogar más débil debido a la reducción de remesas, fricciones laborales y mayores tasas de interés.
El sector agropecuario pasaría de un crecimiento del 3,1% en 2025 a una caída del 0,6% en 2026, afectado por la disminución de precios internacionales del café y condiciones climáticas adversas. "El agotamiento de los motores de crecimiento refleja la fragilidad de un modelo económico basado en impulsos transitorios al consumo", detalló el centro.
Deterioro fiscal y perspectivas preocupantes
Las malas noticias se extienden al frente fiscal, donde Corficolombiana proyecta un déficit fiscal del 6,8% del PIB y un déficit primario del 3,7% para 2026. La suma de menor crecimiento, tasas altas y gasto rígido limita el espacio de maniobra de las finanzas públicas, elevando los riesgos sobre la sostenibilidad de la deuda.
Estas tensiones ya son visibles en el mercado de deuda pública, donde los rendimientos de los TES han crecido significativamente y las condiciones de financiamiento se han deteriorado. El centro advierte que el mercado de deuda enfrentará vientos cruzados: "un ciclo de endurecimiento monetario más intenso, elevada incertidumbre fiscal, el calendario electoral y un entorno externo restrictivo".
Balance externo y volatilidad cambiaria
En el sector externo, Corficolombiana prevé que el déficit en cuenta corriente suba al 2,8% del PIB este año, debido a un desbalance comercial de bienes y menor dinamismo de transferencias y remesas. La tasa de cambio sufrirá deterioros por la presión de depreciación ejercida por el deterioro fiscal y una mayor prima de riesgo.
La volatilidad cambiaria se mantendrá elevada durante 2026, reflejando la interacción entre un entorno externo exigente y un balance macroeconómico doméstico más vulnerable. El centro concluye que la economía colombiana enfrenta un período de ajuste significativo, con múltiples desafíos que requerirán políticas cuidadosamente calibradas para evitar un deterioro mayor.



