La Comisión Federal de Electricidad (CFE) de México iniciará un programa de reemplazo de los medidores de energía eléctrica en todo el país, con el objetivo de instalar dispositivos de última tecnología que permitan una medición más precisa del consumo y una facturación más justa para los usuarios.
Modernización de la infraestructura eléctrica
Según informó la compañía estatal, esta modernización busca hacer más exactos los cobros del servicio, mejorar el monitoreo del consumo en tiempo real y actualizar la infraestructura eléctrica de México. Los nuevos medidores, conocidos como dispositivos con Infraestructura de Medición Avanzada (AMI), son equipos inteligentes capaces de registrar el uso de energía de manera continua y automática, eliminando la necesidad de visitas para lecturas manuales.
Visitas puerta a puerta
El reemplazo se realizará mediante visitas domiciliarias, puerta a puerta, con el fin de atender las quejas de los usuarios por sobrecostos en las tarifas. Los medidores inteligentes enviarán información de consumo en tiempo real, lo que permitirá a la CFE monitorear el uso de energía de forma más eficiente y evitar errores en la facturación.
¿Quiénes deben cambiar el contador?
El gobierno mexicano ha señalado que los cambios se efectuarán de manera gradual. Inicialmente, serán reemplazados los medidores antiguos, aquellos que presenten alteraciones o que se encuentren en zonas designadas para modernización. Los usuarios deberán estar atentos a las notificaciones de la CFE para coordinar la visita técnica.
Con esta iniciativa, la CFE espera reducir las pérdidas de energía, optimizar la distribución y ofrecer un servicio más transparente a los ciudadanos. La obligatoriedad del cambio radica en la necesidad de mantener la continuidad del servicio eléctrico, ya que los medidores obsoletos podrían ser dados de baja si no se actualizan.
Las autoridades recomiendan a los usuarios verificar la autenticidad de los técnicos que se presenten en sus hogares, solicitando su identificación oficial. Asimismo, se recuerda que el proceso no debe generar costos adicionales para los residentes, pues la inversión corre por cuenta de la CFE.



