El 14 y 15 de mayo, Medellín será la sede del 4° Congreso Camacol Verde, un evento que reunirá a líderes nacionales e internacionales para trazar la ruta de una industria en busca de la sostenibilidad. En este escenario, uno de los invitados será Gonzalo Muñoz, Climate Champion de la ONU en la COP25 y cofundador de TriCiclos, empresa referente de economía circular en América Latina, galardonada en 2019 con The Circulars, considerado el Óscar de la economía circular mundial.
Gonzalo Muñoz, Climate Champion de la ONU en la COP25, ofrecerá una charla centrada en cómo la economía circular se consolida como una apuesta rentable para la industria, y qué implica esto en términos de competitividad y acceso a inversión. "Las empresas más rentables, las que vendan más unidades construidas, serán aquellas que hacen bien las cosas para el mundo", afirmó en una entrevista exclusiva.
Resistencia al cambio y adopción tardía
Para Muñoz, la resistencia del sector a transformar sus modelos de negocio repite un patrón conocido: el mismo que ocurrió con la digitalización y más recientemente con la inteligencia artificial. Primero el rechazo, luego la resignación y finalmente la adopción tardía. Hoy, asegura, migrar hacia energía renovable no es una apuesta experimental ni un privilegio de las grandes constructoras. "Hace 10 o 15 años lo era. Hoy es obvio", señala el especialista chileno.
China como aliado en la descarbonización
¿Qué importancia concreta tiene esa transformación para Colombia? China hoy ofrece tecnologías limpias a costos incomparables con cualquier otra nación. Entonces, para países como Chile o Colombia, que necesitamos avanzar hacia la descarbonización, hay potenciales aliados en China, empresas que nos pueden ayudar a avanzar con eso de manera mucho más rápida. Ahora, por supuesto, tenemos que resguardar la soberanía del país en aquellos ámbitos donde puede haber riesgos de dejar un sector en manos de una potencia extranjera.
Compromisos climáticos frente al escenario geopolítico
¿Puede un sector como la construcción mantener compromisos climáticos frente al escenario geopolítico? No puede prescindir de trabajar con los escenarios climáticos. La primera razón es porque esos escenarios afectan a cualquier empresa que esté construyendo, afectan a la infraestructura que se esté construyendo. Sabemos que vamos a enfrentar un año de superniño. Toda autoridad debiera tener en consideración que se vienen fenómenos climáticos extremos. Y mucho de la protección hacia esos fenómenos extremos ocurre cuando las viviendas y la infraestructura están construidas en su función.
El sector de la construcción debe ponerse a tono e identificar los riesgos de esta transición climática. Lamentablemente, este año vamos a tener un superniño dramático: se habla de que será el año con fenómenos climáticos más fuertes de los últimos 140 años. Y construir resiliencia se construye con cemento, acero, madera, con materiales de construcción que permitan que la ciudadanía resista e incluso se desarrolle mejor.
Además, el sector tiene la posibilidad de ir entendiendo cuántos de sus procesos históricos han sido causantes de esta crisis climática. El cemento y el acero emiten gases de efecto invernadero. Otra de las grandes fuentes de emisiones es la ineficiencia: la cantidad de viviendas e infraestructura que no está construida para retener las temperaturas adecuadas. Convertir infraestructura en eficiente térmicamente genera empleo local y ahorrar dinero.
Barreras para la transformación
¿Cuáles son las barreras más concretas que frenan a las constructoras para dar ese salto? Lo que puedo decir, con la suerte de haber conversado con personas del sector privado de prácticamente todos los sectores de la economía, es que por lo general hay tres grandes factores.
El primero es el cultural. Cualquier cambio de esta magnitud hace que las personas que han sido exitosas sientan que se les está cuestionando su éxito y tiendan a resistirse. El invertir en cambios cuyo beneficio se va a ver en un periodo de cinco o diez años, simplemente les cuesta mucho invertir en cambios. También hay mucha gente que mezcla los temas: cuando se les habla de agenda climática o de descarbonización, la combinan con temas de género, temas sociales, temas ideológicos. Ahí es importante entender que hablamos de tecnologías limpias que ayudan a producir mejor, más barata, más eficiente y más limpia.
El segundo componente es financiero. Hasta hace un tiempo era tremendamente difícil mostrar el caso de negocio. Hoy los paneles solares, la energía renovable, los vehículos eléctricos, las bombas de calor, las baterías: todas esas tecnologías ya tienen su business case y es bastante más fácil conversarlo en términos de retornos. Además, estamos viendo cómo la inestabilidad geopolítica, con el petróleo sobre los 105 dólares, está ayudando a que muchas decisiones de descarbonización se estén tomando más rápido.
El tercer componente es regulatorio. La gran mayoría de las empresas opera rigurosamente dentro del marco regulatorio: hago todo lo que puedo hasta aquello que se me prohíbe. Cuando no las obligan, no lo hacen. Esa lógica exige otro tipo de conversaciones, que incluyen entender el riesgo reputacional y la posibilidad de que las empresas ayuden al sector público a crear las mejores condiciones para todos. Y ahí Camacol tiene un rol fundamental.
Medición del éxito en la economía circular
¿Cómo se mide el éxito de una constructora que adopta la economía circular? Las empresas constructoras ofrecen viviendas pensando en 2050. Para eso son estructuras que se relacionan mucho mejor con el entorno, con el medioambiente, pero también con la ciudadanía. En primer lugar, infraestructuras se adaptan en el tiempo: no módulos fijos con una sola funcionalidad sin posibilidad de evolucionar según cómo vayan cambiando las condiciones. En segundo lugar, usan materialidades inteligentes que ayudan a resolver temáticas ambientales como contaminación o agua, y que están adecuadamente consideradas en su circularidad para el fin de uso de esa infraestructura.
Y por supuesto, en este mundo cambiante, entienden el rol de las personas en sus distintos estilos de vida y momentos. Una infraestructura cumple un rol integrado en una ciudad: no es un ente aislado. Debe relacionarse con sistemas de transporte y energía, la vegetación y la producción de alimentos.
Involucrar a los clientes sin caer en el mercadeo
¿Cómo involucra una constructora a sus clientes en esta transformación sin que se convierta en un ejercicio de mercadeo? Lo importante es que usemos las herramientas de mercadeo para lo significativo. Hay ejemplos muy interesantes de empresas que han convertido conciencia en acción, y a continuación en una herramienta de mercadeo que les da un mejor poder de negociación y un mejor posicionamiento en el mercado. Ese es el resultado que esperamos al final: que empresas más rentables hacen las cosas mejor para el mundo.



