Petro revela que evaluó incrementar el salario mínimo, pero optó por mantener el porcentaje del 23%
En un discurso pronunciado este jueves 19 de febrero en la Plaza de Bolívar, el presidente Gustavo Petro dejó en evidencia que sí contempló la posibilidad de aumentar el salario mínimo vital, tras la decisión del Consejo de Estado de suspender su decreto inicial. Sin embargo, el mandatario aseguró que finalmente decidió mantener el mismo porcentaje del 23% que había sido propuesto originalmente para el año 2025.
Convocatoria a movilizaciones y firma del nuevo decreto
El presidente Petro convocó a todos sus seguidores a salir a las plazas públicas de todo el país para apoyar su propuesta del salario mínimo vital, la cual se encuentra actualmente suspendida por decisión del Consejo de Estado. Esta suspensión se mantendrá mientras el gobierno entrega toda la documentación requerida por la entidad.
Durante su intervención, Petro anunció que ya firmó el nuevo decreto del salario mínimo vital, afirmando: "El salario mínimo legal mensual vigente para el año 2026 no quise sobrepasarme, es el mismo que decretamos en el mes de diciembre del año 2025. No echamos para atrás, firmamos y se entrega al Consejo de Estado cumpliendo sus órdenes".
Críticas a los empresarios y defensa de la justicia social
Además de abordar el tema del salario mínimo, el jefe de Estado se refirió a varios asuntos de coyuntura nacional. Llamó especialmente la atención cuando tocó el tema de los empresarios en Colombia, ya que nuevamente arremetió contra este sector, calificándolos de "parásitos" por depender de los recursos del Estado sin priorizar el bienestar de sus trabajadores.
Petro expresó: "Hay empresarios que creen que se aumentan las ganancias si los trabajadores ganan menos. No se dan cuenta que si el pueblo trabajador gana menos, compra menos y entonces venden menos y ganan menos. Una lógica económica que no tienen en la cabeza".
En medio de su intervención, el presidente cuestionó los modelos empresariales actuales porque concentran beneficios sin garantizar condiciones laborales dignas. Insistió en la necesidad de avanzar hacia una economía que fortalezca el empleo formal y promueva la justicia social, subrayando la importancia de un salario mínimo que refleje las necesidades de los trabajadores.
Este episodio destaca la tensión continua entre el gobierno y el sector empresarial, así como los desafíos legales y administrativos en la implementación de políticas laborales. La decisión de mantener el 23% busca equilibrar las presiones económicas con las demandas sociales, mientras se espera la respuesta definitiva del Consejo de Estado.