Impacto del salario mínimo en pensionados de AFP: miles afectados por ajustes en mesadas
El incremento del 23 por ciento en el salario mínimo para 2026 ha generado consecuencias inesperadas para miles de jubilados del sistema privado de pensiones. Según datos revelados por Ricardo Guerrero, presidente de Colfondos, aproximadamente 72.600 pensionados de las AFP han visto ajustes en sus mesadas, con reducciones que en algunos casos alcanzan el 30 por ciento.
El efecto dominó en el sistema pensional
La combinación del aumento salarial con la modificación del decreto de deslizamiento del salario mínimo (Decreto 1485 de 2025) ha creado efectos sistémicos que presionan todo el esquema de pensiones privadas. Guerrero explica que este fenómeno no es discrecional ni político, sino "absolutamente aritmético".
El costo de las rentas vitalicias se disparó de manera significativa, pasando de aproximadamente 350 millones a 550 millones de pesos, lo que representa un aumento cercano al 57 por ciento. Este salto abrupto significa que una persona necesita hoy 200 millones de pesos adicionales para garantizar una renta vitalicia que cubra sus necesidades hasta el fallecimiento.
Consecuencias inmediatas para los pensionados
La situación ha generado múltiples efectos en cadena:
- 20.000 personas que podían comprar una renta vitalicia al cierre de 2025 no pudieron hacerlo en enero debido al aumento en los costos
- 6.000 personas que estaban listas para pensionarse dejaron de cumplir con el capital requerido, postergando su retiro
- 32.000 personas pasaron a depender del Fondo de Garantía de Pensión Mínima
- El seguro previsional aumentó del 2,4 al 2,63 por ciento, acercándose peligrosamente al límite legal del 3 por ciento
Guerrero advierte que esta situación acerca al sistema a lo que la reforma pensional denominó "falla de mercado", donde podría no haber suficiente oferta de aseguradoras dispuestas a cubrir el riesgo previsional de los 19 millones de afiliados a las AFP.
El mecanismo detrás de los ajustes
En el sistema de retiro programado de las AFP, la mesada se calcula con base en el capital disponible y en cuánto debe durar ese capital. Cuando el salario mínimo aumenta de manera tan abrupta, y simultáneamente el mercado reacciona con desvalorización de bonos asociada a ese entorno macroeconómico, el capital proyectado cambia.
"Si el capital debe durar más años bajo nuevas condiciones, el valor mensual se ajusta. Esto es absolutamente aritmético", explica el presidente de Colfondos.
Presión sobre el Fondo de Garantía de Pensión Mínima
El Fondo de Garantía de Pensión Mínima, cuyo saldo al cierre de noviembre de 2025 era cercano a los 53 billones de pesos, enfrenta nuevas presiones. Con los requerimientos actuales y el aumento del salario mínimo, se estima que necesitaría aproximadamente 5 billones de pesos adicionales para mantenerse a nivel de industria.
Guerrero señala que el Gobierno es responsable de suplir los recursos cuando estos se agoten, lo que plantea desafíos fiscales adicionales en un contexto económico complejo.
Diferencias con el modelo chileno y perspectivas futuras
El directivo compara el sistema colombiano con el modelo chileno que le dio origen, destacando diferencias importantes en el rol del Estado y la estructura de incentivos. Mientras en Chile se avanzó hacia una pensión básica universal financiada con recursos fiscales, en Colombia la reforma elevó el umbral hacia el régimen público a 2,3 salarios mínimos, ampliando el peso del sistema de reparto.
Una diferencia técnica pero relevante es el costo del seguro previsional: mientras en Colombia alcanza el 2,6 por ciento, en Chile y Perú no supera el 1,5 por ciento, lo que significa que el trabajador colombiano paga aproximadamente un punto porcentual más por esta cobertura.
Para 2026, Colfondos tiene tres apuestas principales: fortalecer las pensiones voluntarias, aprovechar la ventana de oportunidad para traslados de régimen que vence el 30 de junio, y mejorar radicalmente la experiencia en el manejo de cesantías con mejoras tecnológicas que hagan los retiros más ágiles.
La organización, parte del Grupo Habitat chileno con 45 años de experiencia, llegó a Colombia en 2019 y ha invertido cerca de 5 millones de dólares para implementar la reforma pensional y estar operativamente preparada para las decisiones de la Corte Constitucional al respecto.