Fraude en seguros vehiculares se sofisticó y ahora apunta a pólizas de alto valor en Colombia
Un informe revelador de Seguro Canguro, basado en evidencia recopilada entre 2024 y principios de 2026, expone que más de 20.000 colombianos han sido víctimas de fraude en la compra de seguros vehiculares en línea. Sin embargo, detrás de esta alarmante cifra se esconde un fenómeno mucho más estructural: una operación organizada que lleva al menos tres años activa y que ha evolucionado significativamente hacia productos de mayor valor económico.
De casos oportunistas a esquema sistemático
De acuerdo con el análisis de la empresa especializada, el fraude dejó de ser un hecho aislado para convertirse en un esquema sistemático con patrones claros y repetitivos. Los delincuentes contactan a los conductores justo antes del vencimiento de sus pólizas, utilizando información precisa que incluye nombre, placa del vehículo, aseguradora e incluso la fecha exacta de renovación.
"Ya no hablamos de casos oportunistas. Es una modalidad organizada que se repite con patrones claros", advierte Martín Alvemo, CEO de Seguro Canguro, quien destaca la sofisticación alcanzada por estas redes criminales.
Evolución hacia pólizas de mayor valor
La evolución del esquema explica su preocupante crecimiento. En sus inicios, durante 2022 y 2023, el fraude se concentró principalmente en el SOAT, aprovechando las dificultades del mercado en ese momento. Sin embargo, desde 2024 la operación migró estratégicamente hacia pólizas todo riesgo, donde el impacto económico es considerablemente mayor y las pérdidas por víctima pueden superar fácilmente los $3 millones.
Mecanismo detallado de la estafa
El informe describe un mecanismo de estafa con una estructura bien definida:
- Los estafadores acceden a datos del conductor a través de fuentes públicas como el RUNT o consultas de vigencia del seguro.
- Establecen contacto por llamada telefónica o WhatsApp, presentando ofertas que simulan renovaciones legítimas con descuentos atractivos cercanos al 15%.
- Envían documentos falsificados que replican cotizaciones reales con un alto nivel de detalle.
- Solicitan el pago por canales no oficiales, que es donde se concentra el mayor riesgo para las víctimas.
Desde la compañía aseguradora advierten enfáticamente que ninguna aseguradora formal solicita pagos a través de transferencias a cuentas personales, códigos QR o billeteras digitales. Las transacciones legítimas deben realizarse exclusivamente en portales oficiales o plataformas autorizadas.
Precisión preocupante en la información utilizada
Uno de los elementos que genera mayor preocupación entre los expertos es el nivel de precisión en la información utilizada por los delincuentes. Aunque parte de los datos puede obtenerse de sistemas abiertos, aún no está completamente claro cómo acceden a los datos de contacto específicos ni cómo consolidan la información para hacer creíble la estafa.
El análisis también identifica coincidencias geográficas en los casos reportados, con patrones similares en llamadas, audios y cuentas bancarias vinculadas a una misma ciudad. No obstante, la firma aclara que se trata de comportamientos reiterados observados en la investigación, no de una conclusión definitiva sobre la estructura de la red.
Respuesta del sector asegurador
Desde el sector asegurador colombiano, el fenómeno ha encendido todas las alertas. Fasecolda ha advertido públicamente sobre el aumento significativo de este tipo de delitos y, junto con compañías aseguradoras y autoridades competentes, ha impulsado campañas de prevención dirigidas a los consumidores.
Sin embargo, reconocen que desarticular estas redes criminales resulta particularmente complejo, especialmente porque muchas víctimas no realizan las denuncias correspondientes y las pérdidas individuales, aunque significativas, suelen ser relativamente bajas en comparación con otros delitos financieros.
Recomendaciones clave para la prevención
En este contexto de creciente sofisticación del fraude, el informe insiste en que el criterio fundamental para evitar caer en estas estafas no es la información que tenga quien contacta al usuario, sino el canal de pago utilizado.
"Que alguien conozca datos como la placa o la fecha de vencimiento no lo hace legítimo. La única forma segura es verificar directamente con la aseguradora antes de realizar cualquier pago", subraya la compañía en sus recomendaciones a los consumidores.
Proyecciones y escenarios futuros
Las proyecciones del sector apuntan a un escenario de mayor sofisticación en los próximos años. Con acceso a datos cada vez más detallados y la capacidad demostrada de adaptar el esquema a distintas aseguradoras, los delincuentes podrían seguir migrando hacia productos de mayor valor, lo que incrementaría el impacto económico por caso y refuerza la necesidad urgente de fortalecer los mecanismos de verificación en el mercado asegurador colombiano.
La combinación de tecnología, información precisa y técnicas psicológicas de persuasión hace que este tipo de fraude represente un desafío significativo para las autoridades, las aseguradoras y los consumidores, requiriendo una respuesta coordinada y medidas preventivas más efectivas.



