Tribunal español revoca medidas contra Frisby España, permitiéndole operar con su nombre
Tribunal español permite a Frisby España operar tras revocar medidas

Un tribunal español da un giro definitivo al conflicto entre Frisby Colombia y su homónima europea

La Audiencia Provincial de Alicante ha emitido una resolución que cambia por completo el panorama en la disputa legal entre la cadena colombiana Frisby y su versión española. En una decisión que es definitiva y no admite recursos, el tribunal ha revocado las medidas cautelares que impedían operar a Frisby España, permitiéndole retomar inmediatamente el uso de su nombre comercial, logo e identidad corporativa completa.

El origen del conflicto y la primera instancia

El conflicto se remonta a febrero de 2025, cuando se constituyó formalmente Frisby España en la ciudad de Bilbao. Meses después, la empresa anunció planes para abrir restaurantes bajo esa marca en territorio español. La respuesta de la compañía colombiana no se hizo esperar: presentó demandas por infracción de marca registrada, competencia desleal y violación de derechos de autor.

Inicialmente, la estrategia legal de Frisby Colombia tuvo éxito cuando un juzgado de Alicante ordenó en noviembre de 2025 la suspensión total de las operaciones de la firma española. Esta medida incluía el cese de todas sus plataformas digitales y actividades comerciales, bajo la amenaza de multas de 600 euros diarios por incumplimiento.

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La decisión de segunda instancia: argumentos clave

En la apelación, los magistrados de la Audiencia Provincial de Alicante examinaron detenidamente el caso y llegaron a conclusiones diferentes. El tribunal encontró que el registro de marca de Frisby Colombia en la Unión Europea, vigente desde el 10 de agosto de 2005, enfrenta un alto riesgo de caducidad debido a la falta de uso efectivo en el mercado europeo.

Los magistrados concluyeron que la compañía colombiana no ha tenido actividad comercial significativa en España ni en otros países del bloque comunitario. Las pruebas presentadas por Frisby Colombia, como visitas a su sitio web o seguidores en redes sociales, fueron consideradas insuficientes para demostrar un uso real de la marca en el mercado europeo.

Otro punto crucial fue la determinación de que Frisby no es una marca notoria en España. Aunque el tribunal reconoció su popularidad entre la comunidad colombiana residente en el país, estimada en aproximadamente 570.000 personas, consideró que este reconocimiento no se extiende al público general español, particularmente en el segmento típico de consumo de comida rápida.

La ausencia de actividad comercial como factor determinante

El fallo destacó especialmente que Frisby Colombia no participa activamente en el mercado español, ya que no cuenta con restaurantes físicos, distribuidores autorizados ni licenciatarios en el territorio. Esta circunstancia, según el tribunal, impide que la empresa colombiana pueda alegar afectaciones económicas directas o competencia desleal por parte de la empresa española.

Las medidas cautelares que habían estado vigentes durante más de cuatro meses quedaron sin efecto inmediatamente tras la publicación de la resolución judicial.

Planes de expansión inmediatos de Frisby España

Tras conocerse la decisión judicial, el fundador de Frisby España, Charles Dupont, anunció planes ambiciosos de expansión. En un plazo de 15 a 20 días, la empresa pondrá en marcha cinco puntos de venta tipo cocinas ocultas (dark kitchens) ubicados estratégicamente en Madrid, Barcelona, Málaga y Sevilla.

La operación se financiará completamente con recursos propios de la compañía y utilizará una imagen renovada que no incluirá la mascota que generó controversia en el proceso legal anterior. Esta estrategia busca consolidar la presencia de la marca en el mercado español de comida rápida.

El proceso continúa: próximos pasos legales

Aunque el fallo permite a Frisby España operar libremente con su nombre e identidad comercial, el proceso principal continúa su curso y podría tardar entre dos y tres años en resolverse completamente. En paralelo, la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) analiza una solicitud para cancelar el registro de la marca colombiana en Europa por falta de uso efectivo.

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Además, la empresa española ha interpuesto una contrademanda en la que reclama indemnizaciones por daños económicos y reputacionales, estimando pérdidas cercanas a 2 millones de euros durante el período en que no pudo operar debido a las medidas cautelares iniciales.

Este caso judicial establece precedentes importantes sobre el uso efectivo de marcas registradas en la Unión Europea y los requisitos para demostrar notoriedad en mercados específicos, aspectos que seguramente serán analizados en profundidad en la resolución final del conflicto.