Un año de la política arancelaria de Trump: incertidumbre global y consecuencias económicas
Han transcurrido doce meses desde que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció lo que denominó el "Día de la Liberación", imponiendo gravámenes arancelarios a discreción contra numerosos socios comerciales internacionales. Esta agresiva política comercial del mandatario republicano ha generado profundas consecuencias que trascienden lo económico, erosionando la credibilidad de su proyecto y afectando las alianzas geopolíticas tradicionales de Washington.
El vuelco judicial y sus complejas implicaciones
El pasado 20 de febrero se produjo un giro trascendental cuando la Corte Suprema de Estados Unidos tumbó todos los gravámenes impuestos durante el "Día de la Liberación" del 2 de abril de 2025, incluyendo el 10% que afectaba directamente a Colombia. Los magistrados determinaron que Trump carecía de la potestad legal para utilizar la ley de emergencia que había invocado para justificar estos impuestos aduaneros.
Esta histórica sentencia obligó al presidente a reconfigurar completamente su arquitectura arancelaria. Como respuesta inmediata, el líder republicano anunció un nuevo arancel general del 10% que estaría vigente durante 150 días, sujeto posteriormente a una posible prórroga por parte del Congreso estadounidense.
Alex Durante, economista senior en el centro de estudios Tax Foundation, identifica un patrón preocupante en estos últimos doce meses: "El presidente anuncia aranceles y luego los suaviza o en ocasiones ni los aplica. Esta dinámica es negativa por sí misma. Incluso dejando de lado el impacto real de los aranceles, el mero hecho de mencionarlos y amenazar con nuevos genera incertidumbre. Las empresas no saben a qué atenerse y los mercados reaccionan de forma muy sensible".
El complejo proceso de reembolsos y sus desafíos
Antes incluso del veredicto del Supremo, más de 1.000 importadores habían presentado demandas contra el gobierno federal reclamando la devolución de los montos pagados bajo los aranceles declarados inconstitucionales. Trump había advertido que un fallo adverso supondría "un caos total" y que sería "prácticamente imposible" procesar estos reembolsos, predicción que parece estar cumpliéndose.
Las cifras del Departamento del Tesoro y consultoras independientes estiman que el monto a restituir oscila entre 130.000 y 175.000 millones de dólares. Esta devolución masiva podría incrementar el déficit estadounidense en medio punto porcentual del PIB, en un momento crítico donde la deuda pública se acerca a los 40 billones de dólares.
Los expertos advierten que los sistemas aduaneros actuales nunca fueron diseñados para manejar una oleada de reembolsos de esta magnitud, por lo que su implementación promete ser lenta, costosa y jurídicamente compleja.
Nuevas medidas y tensiones internacionales
Mientras tanto, Trump anunció un nuevo arancel generalizado del 10% para todos sus socios comerciales, que podría permanecer vigente 90 días sin autorización congresional. Para añadir mayor confusión, el magnate neoyorquino ha sugerido planes de incrementar estos gravámenes hasta el 15%, afirmando que no requeriría aprobación legislativa para mantener estas tarifas.
Importantes socios como la Unión Europea e India han respondido pausando o ralentizando la implementación de los acuerdos que Trump forzó mediante sus aranceles iniciales. Incluso han amenazado con no aplicar los tratados si Washington continúa imponiendo medidas arancelarias adicionales de manera unilateral.
Consecuencias económicas y políticas internas
A pesar del relato optimista de Trump sobre la economía estadounidense, los datos revelan realidades preocupantes. La inflación subyacente de febrero permanecía en el 2,5% interanual, un indicador que según Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, denota la lentitud con que la primera economía mundial está absorbiendo el efecto de estos aranceles.
Este panorama se complica con el encarecimiento del crudo, donde el galón de gasolina es casi un tercio más caro que hace un mes en un país altamente dependiente del transporte por carretera. Este daño al bolsillo de los estadounidenses empaña las perspectivas republicanas para las elecciones legislativas de medio mandato en noviembre, donde podrían perder el control de ambas cámaras.
Erosión de alianzas y riesgos geopolíticos
La errática y agresiva política arancelaria, sumada a los repetidos insultos y amenazas contra países aliados, ha contribuido significativamente al desgaste de la red de alianzas tejida durante décadas por Washington. Este deterioro se ha manifestado claramente en las últimas semanas, donde aliados tradicionales han mostrado reticencias ante los ataques contra Irán y han ignorado llamamientos para asistir militarmente a Estados Unidos en el estrecho de Ormuz.
Thiemo Fetzer, profesor de Economía en la Universidad de Warwick, expresa preocupación por los efectos inesperados de esta política "muy agresiva y cortoplacista": "EE.UU. tiene dificultades para explicar de manera coherente sus acciones a sus aliados. Esto pone en riesgo esas alianzas. La falta de claridad podría incluso provocar dinámicas de fragmentación entre socios estratégicos".
Un cambio de paradigma comercial
Daniel Mullaney, investigador del Atlantic Council y antiguo negociador comercial estadounidense, señala que la principal implicación de la política comercial de Trump es el cambio de paradigma: "Se ha pasado de una época en la que se eliminaban aranceles para impulsar la agenda económica a una en la que se utilizan como palanca para alcanzar objetivos".
Aunque se logró superar tasas arancelarias "nulas o muy bajas", Mullaney destaca que "no está claro que hayan impulsado la manufactura en EE.UU. Tampoco se ha conseguido reducir los déficits comerciales de forma significativa". La Reserva Federal elevó en marzo su previsión de inflación al 2,7% para este año, tres décimas más que en diciembre, atribuyendo principalmente este aumento a los efectos de los aranceles.
Más allá de las cifras económicas, la política arancelaria de Trump ha dejado un legado de incertidumbre institucional, tensiones diplomáticas y cuestionamientos sobre el futuro del orden comercial internacional establecido tras décadas de negociaciones multilaterales.



