Consolidación mediática en EE.UU.: cómo los monopolios amenazan la libertad de prensa global
Monopolios mediáticos en EE.UU. amenazan libertad de prensa global

La concentración mediática: una estrategia de poder de la derecha autoritaria

La derecha autoritaria comprende con absoluta claridad que el control narrativo resulta indispensable para mantener su permanencia en el poder. Este fenómeno se evidencia dramáticamente en los recientes movimientos corporativos dentro del panorama mediático estadounidense, donde grandes capitales están reconfigurando el ecosistema informativo.

De CBS a Paramount: una cadena de adquisiciones estratégicas

Parece que fue ayer cuando Donald Trump demandó al respetado programa periodístico 60 Minutes de la cadena CBS por una entrevista realizada durante su campaña. Aunque inicialmente parecía que Trump tendría las de perder, CBS finalmente tuvo que pagar 16 millones de dólares para resolver la demanda. Poco después, la cadena fue adquirida por Paramount Global, que a su vez fue comprada por Skydance, una corporación más pequeña, en una fusión controversial aprobada convenientemente por el gobierno de Trump.

Tras esta fusión, Paramount anunció la cancelación del show del comediante Stephen Colbert, luego de que este criticara abiertamente a Trump. El programa emitirá su último episodio este año, marcando un precedente preocupante sobre la censura mediática.

Los actores detrás del monopolio creciente

El multimillonario Larry Ellison, hijo de David Ellison de Oracle -la compañía que ahora controla TikTok en Estados Unidos- y uno de los amigos más cercanos de Trump, está detrás de este creciente monopolio. Ellison también adquirió The Free Press, un pequeño medio reaccionario fundado por la conspiradora de ultraderecha Bari Weiss.

Weiss, quien tuvo un breve paso por las páginas de opinión del New York Times donde se pronunció en contra del movimiento #MeToo, del derecho a la protesta y a favor del imperialismo israelí, fue puesta por Ellison como jefa de noticias en CBS News. Este movimiento envió una clara señal sobre la nueva línea editorial que seguiría la cadena.

La expansión del conglomerado mediático

A finales del año pasado, Netflix estaba a punto de comprar Warner Bros Discovery, prometiendo mantener intactas las operaciones de canales como HBO. Sin embargo, Paramount se interpuso en el camino con una oferta mucho mayor que incluía la compra de CNN, ganando finalmente el pulso corporativo.

Esto significa que ahora CBS, CNN, MTV, HBO, TNT, Comedy Central, Nickelodeon, Food Network, Paramount Pictures, DC Studios, Cartoon Network y hasta Adult Swim forman parte del mismo conglomerado, en manos de un millonario del círculo cercano a Trump. A esta concentración se suman otros conglomerados como FOX y Disney, que también están alineados con el presidente.

El panorama actual y las preocupaciones periodísticas

El Washington Post de Jeff Bezos publicó hace un tiempo una carta editorial explicando que su objetivo era defender el libre mercado, y tuvo despidos masivos a finales del año pasado -algo que probablemente también sucederá en CNN-. En este momento, las únicas grandes cadenas que mantienen una línea editorial independiente del gobierno son ABC, NBC y MSNBC.

Este nuevo panorama mediático se consolida en un año clave para la administración Trump, con las elecciones al Congreso (midterms) que servirán como termómetro para medir la aprobación presidencial. Trump ha expresado abiertamente su fastidio hacia CNN, comentando en diciembre: "Creo que las personas que están manejando esa compañía, que son un grupo de personas muy deshonesto, no deberían poder continuar", añadiendo que la cadena debía venderse.

Implicaciones globales y financiamiento cuestionable

El Washington Post también reveló que "David Ellison garantizó a los funcionarios de la administración Trump que, si compraba Warner, realizaría cambios radicales en CNN, blanco frecuente de la ira del presidente Trump". Además, como reportó la misma CNN, "varios fondos soberanos de inversión de Medio Oriente [Qatar, Abu Dhabi y Arabia Saudita] están vinculados al acuerdo. A los periodistas les preocupa que dicho financiamiento pueda complicar o incluso frenar la cobertura de CNN en la región".

Los monopolios mediáticos representan un peligro claro para la libertad de prensa y la integridad del periodismo. Estas movidas corporativas, orquestadas por la derecha autoritaria que comprende la importancia del control narrativo, tendrán un impacto global que trasciende las fronteras estadounidenses, afectando cómo se informa y se comprende el mundo entero.