Las entidades de Grupo Aval aceleraron en las últimas semanas una ofensiva comercial y tecnológica para ganar mayor participación en segmentos clave del sistema financiero colombiano. La estrategia, desplegada desde distintos frentes de negocio, tiene un hilo conductor común: digitalización, inmediatez, rentabilidad y experiencias diferenciadas tanto para personas como para empresas.
El movimiento involucra a Banco de Bogotá, Banco de Occidente, Banco Popular, Banco AV Villas y la billetera digital dale!, que en cuestión de semanas anunciaron nuevos productos, mejoras tecnológicas y alianzas enfocadas en ampliar su presencia en segmentos de ahorro, pagos digitales, pymes y experiencia de usuario.
Altas tasas para atraer ahorradores
Uno de los focos más visibles está en el negocio de ahorro y captación, donde varias entidades de la organización elevaron de forma agresiva sus tasas y lanzaron herramientas para atraer liquidez en un entorno de consumidores más sensibles a la rentabilidad.
Por ejemplo, el Banco Popular anunció un incremento en las tasas de sus CDT hasta niveles de 12,15 por ciento efectivo anual, una de las ofertas más competitivas del mercado, con montos desde 300.000 pesos y opciones de pago de rendimientos mensuales, trimestrales, semestrales o al vencimiento.
“Con esta subida de tasas buscamos que nuestros clientes encuentren en el Banco Popular un aliado sólido y confiable para crear y hacer crecer sus ahorros”, afirmó Luis Fernando Gómez, vicepresidente de Personas y Experiencia de Cliente de la entidad.
La entidad también reforzó su apuesta por el ahorro cotidiano con el lanzamiento de “bolsillos” digitales dentro de las cuentas de nómina y pensión, que ofrecen una rentabilidad de 9,5 por ciento efectivo anual y permiten organizar recursos por metas sin necesidad de abrir productos adicionales.
KUBO: ahorro inteligente
Por su parte, el Banco de Occidente presentó KUBO, una plataforma integral de ahorro e inversión con rentabilidades de hasta 12 por ciento efectiva anual, CDT digitales, fondos de inversión y transferencias internacionales integradas en un mismo ecosistema financiero.
“Hoy el reto no es sólo ahorrar, sino lograr que el dinero trabaje de forma inteligente. Con KUBO hemos creado un sistema donde cada peso cuenta”, señaló Julián Sinisterra, vicepresidente Comercial de Personas del Banco de Occidente.
Pagos inmediatos para empresas
La competencia ya no se concentra solo en tasas. Las entidades también están apostando por reducir fricciones operativas y acelerar las transacciones empresariales, un terreno en el que la interoperabilidad y los pagos inmediatos se volvieron determinantes.
En esa línea, la entidad lanzó un sistema de pagos masivos inmediatos para empresas que permite realizar transferencias hacia cualquier entidad financiera en segundos, eliminando ciclos tradicionales que podían tardar hasta 72 horas.
“Estamos transformando la banca para que el tiempo deje de ser una barrera en la gestión de los flujos de capital”, aseguró Carlos Andrés Echeverri, vicepresidente de Empresas del banco.
El Banco de Bogotá también fortaleció su presencia en el ecosistema Bre-B con transferencias inmediatas para personas jurídicas, permitiendo pagos a proveedores y colaboradores en tiempo real desde la banca móvil empresarial.
“Este es un paso natural en la evolución de la banca transaccional, donde la inmediatez es esencial”, afirmó Julián Botero, vicepresidente de Banca Empresas del Banco de Bogotá.
Cuentas en dólares para pymes
La estrategia empresarial del Banco de Bogotá también se expandió al frente internacional. La entidad habilitó cuentas en dólares para pymes en Miami y Panamá, orientadas a facilitar pagos, recaudos y administración de operaciones internacionales mediante procesos simplificados y firma digital.
“Con esta cuenta buscamos facilitar la gestión de operaciones internacionales y el manejo de recursos en dólares para las pymes”, indicó Anderson Monsalve, director de Banca Pyme del banco.
Retiros sin contacto en cajeros
El grupo también está utilizando la innovación tecnológica como factor de diferenciación en experiencia de usuario. Grupo Aval anunció que los retiros sin contacto con tecnología NFC en su red de más de 2.700 cajeros ya estarán disponibles para clientes de cualquier entidad financiera, incluyendo bancos nacionales e internacionales.
“Los usuarios buscan interacciones cada vez más sencillas con sus servicios financieros y esta funcionalidad responde a esa necesidad”, afirmó Isabel Cristina Martínez, presidenta de Aval Valor Compartido.
Alianzas y reconocimientos
La ofensiva también incluye apuestas reputacionales y de posicionamiento de marca. Banco AV Villas fue reconocido en los CX Interaction Awards 2026 por su estrategia de experiencia empresarial basada en el modelo Co-Banking, orientado a fortalecer relaciones colaborativas con clientes corporativos.
Al mismo tiempo, dale! continúa profundizando su presencia en el ecosistema digital y de consumo masivo. La billetera anunció una alianza con el club Atlético Nacional para lanzar una tarjeta oficial con cashback, descuentos, experiencias exclusivas y beneficios para hinchas.
“Queremos ofrecerles beneficios reales, pero también experiencias que fortalezcan su vínculo con el equipo”, señaló José Manuel Ayerbe Osorio, CEO de dale!.
Una estrategia integrada
Detrás de todos estos movimientos aparece una lectura compartida dentro del conglomerado: el mercado financiero colombiano entró en una fase donde la competencia ya no depende solo de tasas o cobertura física, sino de la capacidad de integrar experiencia digital, velocidad, personalización y servicios financieros cada vez más conectados.
La estrategia también busca consolidar la presencia de Aval en segmentos donde hoy se libra buena parte de la competencia bancaria, como los pagos inmediatos, ahorro digital, pymes, interoperabilidad y ecosistemas financieros integrados.
Todo esto ocurre mientras los bancos enfrentan consumidores más digitales, empresas que demandan liquidez en tiempo real y un mercado donde la diferenciación tecnológica comienza a ser tan importante como el producto financiero mismo.



