Colombia cierra 2025 como tercer mercado en valor de fusiones y adquisiciones en Latinoamérica
El panorama de fusiones y adquisiciones en Colombia presenta un escenario de expectativa cautelosa para el año 2026, según análisis de expertos del sector. Durante el año anterior, el país logró posicionarse como el cuarto mercado con mayor número de operaciones en América Latina, pero con un avance aún más significativo en el valor total transado, escalando del quinto al tercer lugar regional, solo superado por Brasil y México.
Según datos consolidados por TTR Data y AON, Colombia concentró durante 2025 un total de 288 transacciones que superaron los 10.000 millones de dólares estadounidenses. Este desempeño refleja una madurez creciente del mercado empresarial colombiano, aunque los especialistas advierten sobre la necesidad de esperar las definiciones del próximo gobierno nacional para proyectar el comportamiento del sector durante el presente año.
Factores estructurales detrás del ascenso colombiano
Enrique Gómez-Pinzón, socio ejecutivo de la oficina de Holland & Knight en Bogotá, explica que el ascenso de Colombia en el ranking de valor transado responde principalmente a factores estructurales más que coyunturales. Aunque el volumen total de operaciones experimentó una ligera disminución, el peso específico de los grupos empresariales colombianos en el contexto latinoamericano aumentó de manera significativa.
"Durante 2025, compañías financieras con origen en Colombia lideraron transacciones de alto valor en mercados como Centroamérica, Estados Unidos y Perú", destaca Gómez-Pinzón. Este fenómeno evidencia varios aspectos clave del desarrollo empresarial nacional:
- Una sólida capacidad de inversión y desinversión regional, incluso en ciclos económicos desafiantes
- La fortaleza del sistema financiero colombiano, que permite ejecutar operaciones complejas con estándares internacionales
- El atractivo continuo de activos estratégicos colombianos en áreas como Fintech para entidades financieras
El sector financiero como motor principal
El sistema financiero colombiano se consolida como uno de los más regulados, robustos y resilientes de la región, generando instituciones con balances sólidos capaces de ejecutar transacciones de gran envergadura incluso en contextos económicos adversos. Esta fortaleza estructural ha impulsado tanto desinversiones como adquisiciones tácticas, fortaleciendo la capacidad crediticia y separando riesgos de manera estratégica.
Además, el nivel de sofisticación regulatoria y de gobierno corporativo ha captado el interés de jugadores internacionales, confirmando que la banca colombiana opera con estándares globales y es percibida como un sector de "bajo riesgo relativo en la región".
Marco regulatorio: ventaja competitiva con desafíos
El marco legal y regulatorio colombiano ha sido fundamental para viabilizar estas operaciones, ofreciendo un sistema predecible que obliga a estructuras sólidas, procesos de due diligence profundos y mecanismos de mitigación bien integrados. Sin embargo, el ruido político y las señales de reforma han llevado a los inversionistas a privilegiar operaciones bien blindadas e, incluso, a ejecutar parte de sus estrategias en el exterior mientras esperan mayor claridad normativa local.
Gómez-Pinzón advierte que "Colombia no es el único lugar en el que se puede invertir en el mundo, ya que compite por estos capitales extranjeros", subrayando la importancia de mantener condiciones atractivas para la inversión.
Perspectivas para 2026: selectividad y protección
Las señales que deja el 2025 para los inversionistas que evalúan entrar o expandirse en Colombia durante 2026 son mixtas pero estratégicamente claras. El país sigue siendo un mercado atractivo con empresas competitivas y activos de calidad, pero entra en el nuevo año con mayores exigencias de gobernanza, mitigación fiscal y claridad regulatoria.
"Por lo cual, habrá que esperar a que se defina el plan del próximo gobierno", sostiene el experto, anticipando un inversionista más selectivo que priorizará sectores resilientes y operadores con disciplina financiera. El contexto electoral implica un énfasis mayor en el timing y en estructuras de protección avanzadas.
Ajustes esperados en las transacciones de 2026
Los analistas identifican tres grandes ajustes que caracterizarán las operaciones de fusiones y adquisiciones durante el presente año:
- Mayor implementación de estructuras de mitigación de riesgo, incluyendo seguros de representaciones y garantías, seguros fiscales y compras de litigios
- Selectividad sectorial más pronunciada, concentrada en infraestructura, vivienda, tecnología financiera y energía
- Cierres más exigentes con énfasis en gobernanza, cumplimiento normativo y visibilidad regulatoria
El inversionista de 2026 será más técnico, más cauto y orientado a ejecución impecable, según las proyecciones del sector. El mensaje final, según Gómez-Pinzón, es de "prudencia, no parálisis", recordando que el país ha demostrado resiliencia en ciclos anteriores gracias a sus instituciones sólidas.
La conclusión es clara: mientras Colombia mantiene su atractivo como destino de inversión, el desarrollo del mercado de fusiones y adquisiciones durante 2026 dependerá significativamente de las definiciones que adopte el nuevo gobierno nacional y de la capacidad del sector empresarial para adaptarse a un entorno de mayor exigencia regulatoria y fiscal.