Mercado Inmobiliario Uruguayo Alcanza US$2.700 Millones en Operaciones durante 2025
El sector de compraventa de inmuebles en Uruguay experimentó un crecimiento significativo durante el año 2025, con operaciones que totalizaron al menos US$2.700 millones, según cálculos realizados a partir de datos oficiales de recaudación tributaria. Este monto representa un piso mínimo, ya que la base impositiva utiliza valores catastrales que generalmente son inferiores a los precios reales de mercado.
Datos Tributarios Revelan Dinamismo del Sector
La estimación se basa en la recaudación del Impuesto a las Transmisiones Patrimoniales (ITP), que grava con una tasa del 2% tanto al comprador como al vendedor en operaciones inmobiliarias. Según información publicada por la Dirección General Impositiva (DGI), este impuesto recaudó 4.216 millones de pesos uruguayos (US$110 millones) entre enero y diciembre de 2025, mostrando una variación nominal interanual del 10,7%.
Considerando que el ITP representa el 4% del valor total de las transacciones, se puede inferir que el volumen de negocios inmobiliarios alcanzó los mencionados US$2.700 millones. Durante el primer semestre del año, esta cifra rondó los US$1.170 millones, indicando una actividad sostenida a lo largo de todo el período.
Excepciones y Segmentos Específicos del Mercado
Es importante destacar que estos cálculos no incluyen las unidades de Vivienda Promovida (anteriormente conocida como Vivienda de Interés Social), las cuales están exoneradas del impuesto en su primera venta. Según datos de la Agencia Nacional de Vivienda (ANV), entre enero y agosto de 2025 se registraron 2.249 declaraciones juradas nuevas de venta de vivienda promovida, lo que representa un incremento del 25% respecto al mismo período del año anterior.
Los precios promedio en este segmento durante ese período fueron:
- US$92.208 para monoambientes
- US$122.251 para unidades de un dormitorio
- US$163.253 para dos dormitorios
- US$258.135 para unidades de tres dormitorios
Balance Positivo y Consolidación del Sector
El balance general de 2025 para el sector inmobiliario uruguayo fue claramente positivo. Desarrolladores y operadores coincidieron en que se trató de un año de consolidación, caracterizado por:
- Niveles de actividad estables y consistentes
- Continuidad en los proyectos en ejecución
- Una demanda más selectiva pero sostenida
El real estate se afirmó como una alternativa de resguardo de valor en un contexto regional incierto, con especial atención en productos bien ubicados, de calidad y alineados con nuevas formas de habitar e invertir. Sin embargo, persistieron desafíos relacionados con costos, financiamiento y acceso a la vivienda, factores que condicionaron el ritmo de algunos emprendimientos.
Perspectivas Favorables para 2026
Las expectativas para el año 2026 son ampliamente favorables. Se anticipa un período con mayor dinamismo, impulsado por:
- Nuevos lanzamientos de proyectos inmobiliarios
- Expansión hacia zonas con potencial de crecimiento
- Demanda continua tanto de inversores locales como extranjeros
La comunidad inmobiliaria espera un entorno macroeconómico más previsible, la continuidad de instrumentos como la vivienda promovida y una mejora gradual en las condiciones de financiamiento. Estos factores podrían traducirse en mayor actividad y un mercado con mayor profundidad y diversificación.
Mercado de Campos y Propiedades Rurales
En el segmento de inmuebles rurales, durante 2025 se concretaron 112 operaciones de compraventa que abarcaron aproximadamente 112.500 hectáreas en distintos puntos del país. El sector mostró estabilidad tanto en la cantidad de operaciones como en los valores de comercialización.
La distribución por tipo de establecimientos fue la siguiente:
- 35 operaciones en campos mixtos (liderando la actividad)
- 25 compraventas en campos ganaderos
- 18 operaciones en campos agrícolas
- 15 transacciones en campos forestales
- Participación menor en campos arroceros (9 operaciones) y con destino turístico (6 operaciones)
En relación con la superficie total comercializada, el volumen cayó aproximadamente un 50% respecto a las 223.000 hectáreas negociadas en 2024. Esta disminución se explica principalmente porque el año anterior incluyó la venta de dos grandes bloques forestales que sumaron unas 61.000 hectáreas, teniendo un peso determinante en el total registrado.