Ganaderos enfrentan incrementos catastrales desproporcionados que amenazan la viabilidad del sector
La Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) ha solicitado formalmente una reunión urgente con el director general del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), Gustavo Adolfo Marulanda Morales, para abordar la crítica situación generada por los reajustes en los avalúos catastrales de predios rurales, que en numerosos casos han superado el mil por ciento.
Reclamo formal por normatividad desproporcionada
José Félix Lafaurie Rivera, presidente de Fedegán, manifestó la profunda preocupación del gremio ante las implicaciones tributarias y de costos de producción que generan las actuales disposiciones. "El reajuste de los avalúos catastrales y la consecuente liquidación y pago del impuesto predial para los propietarios de predios rurales, en no pocos casos alcanzan un ajuste del mil por ciento y hasta más", afirmó el líder gremial.
El propósito específico de la solicitud es abordar la discusión sobre el contenido de la Resolución No. 2057 del 30 de diciembre de 2025, que aplica el artículo 49 de la Ley 2294 de 2023, junto con la Resolución IGAC 1912 de 2024. Fedegán busca esclarecer aspectos relacionados con el uso de la tierra y su capacidad productiva real.
Impacto devastador en pequeños productores
Lafaurie enfatizó que estos aumentos desproporcionados representan un duro golpe a la productividad de las actividades del campo colombiano. La estructura del sector ganadero, donde aproximadamente el 82% de los productores son pequeños ganaderos, se verá sensiblemente afectada por la aplicación de esta legislación.
El gremio insiste en que deben considerarse los múltiples factores que distorsionan la actividad ganadera:
- La inseguridad en numerosas zonas rurales
- La falta de infraestructura básica
- El limitado acceso a bienes y servicios públicos
- Las condiciones geoeconómicas desfavorables
Fundamento legal y productivo
Fedegán recordó que, según el artículo 9 de la Ley 101 de 1993, los avalúos catastrales deben basarse exclusivamente en la capacidad productiva de la tierra, sin considerar otros factores. "Muchas de las zonas homogéneas geoeconómicas cuentan con factores de inestabilidad que inciden negativamente en materia de producción", explicó Lafaurie.
El líder gremial detalló que estas condiciones adversas hacen que la labor del campo, y especialmente de la ganadería, sea mucho más compleja y con poca rentabilidad, aspectos que deben reflejarse adecuadamente en los avalúos catastrales.
Llamado al diálogo constructivo
La federación busca establecer un diálogo constructivo con el IGAC para encontrar soluciones que equilibren las necesidades fiscales con la realidad productiva del sector ganadero. La situación actual, según Fedegán, podría generar consecuencias graves para la seguridad alimentaria y la economía rural si no se revisan los criterios de avalúo.
El gremio mantiene su compromiso con el desarrollo del campo colombiano, pero insiste en que las políticas tributarias y catastrales deben reconocer las condiciones reales en las que se desarrolla la actividad ganadera en el país.



