Escándalo de corrupción sacude el arbitraje del fútbol profesional colombiano
Corrupción en arbitraje del fútbol colombiano: denuncia grave

Escándalo de corrupción sacude el arbitraje del fútbol profesional colombiano

El fútbol profesional colombiano enfrenta una de sus crisis más profundas en materia de arbitraje, donde las polémicas por decisiones en cancha se han visto superadas por un grave escándalo de presunta corrupción que involucra directamente a la Federación Colombiana de Fútbol y, con especial énfasis, a su Comisión Arbitral.

Denuncia pública de exárbitro Wilmer Barahona

El señalamiento fue realizado por el exárbitro Wilmer Barahona, quien en una entrevista exclusiva con Blu Radio reveló tener conocimiento de supuestas transacciones económicas destinadas específicamente a influir en la designación de árbitros para partidos del fútbol profesional colombiano. En el centro de esta grave acusación reaparece el nombre de Ímer Machado, figura vinculada anteriormente a controversias dentro del arbitraje nacional.

Barahona narró con detalle cómo la información le llegó inicialmente a través de un mensaje anónimo enviado por un árbitro en actividad. Según su testimonio, esta persona le advirtió claramente que, de hacer pública la situación, sería retirado inmediatamente del arbitraje profesional, lo que sugiere la existencia de mecanismos de presión y silenciamiento dentro del sistema.

"Peajes" y documentos comprometedores

"Me hablaron de 'peajes', dineros que se entregan, pero sin darme nombres concretos. Solo me dijeron que era alguien activo y que lo sacarían si hablaba", señaló el exjuez durante la entrevista, describiendo un sistema de pagos ilegales que operaría dentro del arbitraje colombiano.

Con el paso de los meses, la denuncia adquirió mayor solidez y credibilidad. Barahona afirmó categóricamente que posteriormente recibió documentos y consignaciones bancarias que, presuntamente, evidenciarían solicitudes de pagos dirigidas directamente a Ímer Machado, con montos que superarían significativamente el millón de pesos colombianos. Sin embargo, fue enfático en aclarar que se trata de supuestos que deben ser verificados rigurosamente por las autoridades competentes.

"Yo no puedo afirmar que esos pagos sean reales, hablamos de presunciones fundamentadas. Es un tema extremadamente serio porque se solicitaron pruebas a entidades bancarias, pero la verificación final corresponde exclusivamente a los organismos de control", explicó Barahona durante la entrevista, insistiendo en la necesidad urgente de una investigación formal y transparente.

Silencio oficial y preocupación creciente

Por ahora, no se conocen pronunciamientos oficiales ni detalles adicionales sobre estos graves señalamientos por parte de la Federación Colombiana de Fútbol o la Comisión Arbitral. Este silencio institucional ha generado mayor preocupación entre los actores del fútbol nacional y la afición en general.

El caso reaviva las profundas preocupaciones sobre la transparencia del arbitraje en Colombia y vuelve a poner en el foco público crítico a la Comisión Arbitral, en un momento particularmente delicado donde el fútbol colombiano exige respuestas claras, contundentes y garantías reales de integridad deportiva. La credibilidad del sistema arbitral está en juego, y la presión para una investigación exhaustiva crece cada día más.