El piloto neerlandés Max Verstappen logró el tercer puesto en la primera sesión de clasificación de las 24 Horas de Nürburgring, tras registrar un tiempo de 8 minutos y 18.539 segundos en el histórico trazado Nordschleife, conocido como el “Infierno Verde”.
Detalles de la sesión clasificatoria
Verstappen, piloto de Oracle Red Bull Racing, comparte el Mercedes-AMG GT3 del equipo Verstappen Racing junto a Lucas Auer, Jules Gounon y Daniel Juncadella. La jornada inaugural de clasificación fue dominada por el Mercedes #80 del equipo Winward, conformado por Maro Engel, Maxime Martin, Fabian Schiller y Luca Stolz, quienes marcaron el mejor tiempo con una vuelta de 8 minutos y 14.957 segundos.
En la segunda posición finalizó el BMW #1 de Rowe Racing, vigente ganador de la prueba, con Raffaele Marciello, Jordan Pepper, Kelvin van der Linde y Augusto Farfus al volante. El registro de Marciello fue de 8 minutos y 18.069 segundos, apenas por delante del coche de Verstappen Racing.
Estrategia y condiciones climáticas
Aunque la sesión fue denominada oficialmente ‘Qualifying 1’, tuvo un carácter más estratégico que competitivo, sirviendo principalmente como toma de contacto para los equipos favoritos antes de las sesiones decisivas programadas para el viernes. La actividad del jueves definirá las posiciones de salida entre los puestos 50 y 161 de la parrilla, mientras que la clasificación principal determinará posteriormente la pole position y las posiciones delanteras para la carrera del sábado.
Verstappen fue ganando ritmo progresivamente. Salió temprano a pista y comenzó con registros cercanos a los nueve minutos por vuelta, antes de mejorar significativamente su desempeño conforme avanzó la sesión. Durante buena parte de la práctica, el Mercedes #3 de Verstappen Racing se mantuvo en la cima de la clasificación gracias al tiempo firmado por el propio piloto neerlandés.
Sin embargo, las constantes banderas amarillas y el tráfico en pista dificultaron la posibilidad de seguir mejorando registros. En los minutos finales apareció la lluvia, una constante tradicional en Nürburgring, lo que terminó por congelar la tabla de tiempos y evitó nuevos intentos rápidos de los equipos punteros.
El desafío del Nordschleife
El trazado Nordschleife, conocido como el “Infierno Verde”, volvió a demostrar su complejidad durante esta primera jornada clasificatoria. Sus más de 20 kilómetros, los cambios de elevación y el clima impredecible suelen convertir cualquier sesión en un desafío técnico y físico para pilotos y equipos. Las banderas amarillas interrumpieron repetidamente el desarrollo normal de la práctica, mientras que la lluvia apareció en el tramo final para modificar por completo las condiciones de pista. Esa combinación impidió que varios competidores mejoraran sus tiempos y dejó abierta la lucha por los primeros lugares de cara a la clasificación definitiva.
Además de Verstappen, otros pilotos de alto perfil internacional participan en esta edición de la carrera, considerada una de las pruebas de resistencia más exigentes y prestigiosas del automovilismo mundial.



