Totó la Momposina, una de las cantadoras más emblemáticas de Colombia, falleció el domingo 17 de mayo en Celaya, México, a los 85 años, víctima de un infarto al miocardio. Su partida deja un vacío inmenso en la música tradicional colombiana, pero su legado perdura a través de seis álbumes que capturan la esencia de ritmos como la cumbia, el bullerengue, el porro y el mapalé.
Una vida dedicada a la música ancestral
Sonia Bazanta Vides, conocida artísticamente como Totó la Momposina, nació en Talaigua, Bolívar, y desde pequeña enfrentó el racismo y la violencia. Su familia tuvo que huir a Barrancabermeja y luego a Villavicencio tras una falsa acusación contra su padre. En Bogotá, en el barrio Restrepo, su madre fundó La Casa de los Bazanta, un grupo cultural que luego se transformó en Danzas del Caribe. Allí, Totó comenzó a bailar y cantar porros, cumbias y danzas indígenas.
El camino hacia el reconocimiento
A pesar de su talento, la industria discográfica colombiana no le dio el apoyo necesario. Sus primeros álbumes fueron grabados en Francia e Inglaterra. En París, estudió historia de la danza y la música en la Sorbona. Fue el músico británico Peter Gabriel quien la impulsó al estrellato mundial con el álbum La candela viva en 1993. Luego vinieron Carmelina (1996), Pacantó (1999), Gaitas y tambores (2002), La bodega (2010) y El asunto (2014).
Totó también colaboró con artistas internacionales como Lila Downs, Calle 13, Susana Baca y Mónica Giraldo. Su participación en la canción 'Latinoamérica' con Calle 13 le valió un Grammy Latino a la grabación del año en 2011. Además, recibió el premio Vida y Obra del Ministerio de Cultura en 2011 y el Grammy Latino a la trayectoria artística en 2013.
El momento cumbre en el Nobel de García Márquez
Uno de los momentos más memorables de su carrera ocurrió en 1982, cuando Gabriel García Márquez recibió el Premio Nobel de Literatura. En la cena de gala, Totó irrumpió con su vestido blanco y boleros rojos, cantando 'Soledad', una cumbia que evoca Aracataca. "Antes de saber que iba a estar allá, me había soñado con el Nobel", recordó en una entrevista. Su presentación rompió el protocolo de la música de cámara y llevó la esencia de Colombia a la realeza sueca.
Los últimos años y la lucha contra el Alzheimer
Desde 2019, Totó mostró signos de Alzheimer, lo que la llevó a retirarse de los escenarios en 2022. Su última presentación fue en el Festival Cordillera. A pesar de la enfermedad, su legado sigue vivo. "Ella fue la punta de lanza de las nuevas músicas colombianas", afirmó la musicóloga Carolina Santamaría.
Un legado que trasciende
Totó la Momposina no solo dejó discos, sino una inspiración para las nuevas generaciones. Su música, llena de "identidad, ancestralidad y pertenencia", como ella misma decía, sigue sonando en todo el mundo. Canciones como 'El pescador', 'Rosa' y 'Yo me llamo cumbia' son himnos que perdurarán. Sus cenizas serán esparcidas en Mompox, el lugar que la vio crecer.
La cantadora será recordada como una pionera que, con esfuerzo y alegría, sacó las raíces de Colombia del olvido y las puso en los oídos del mundo. Su legado musical y cultural es eterno.



