La combinación de limón y amapola da vida a una torta esponjosa y aromática, perfecta para cualquier ocasión. Esta receta incluye un sirope que la mantiene ultra jugosa y un glaseado que la hace irresistible. A continuación, todos los detalles para prepararla en casa.
Ingredientes para la torta
- 220 gramos de harina de trigo
- 1 ½ cucharaditas de polvo para hornear
- ½ cucharadita de vainilla
- 2 cucharadas de semillas de amapola
- ¼ cucharadita de bicarbonato de sodio
- 1 taza de azúcar
- ¼ cucharadita de sal
- 3 huevos
- 60 gramos de yogur griego
- 120 gramos de aceite neutro
- Ralladura de 2 limones
- 3 cucharadas de jugo de limón
Ingredientes para el sirope
- 40 gramos de azúcar
- 40 gramos de jugo de limón
- 40 mililitros de agua caliente
Ingredientes para el glaseado
- 180 gramos de azúcar pulverizada
- 2 cucharadas de jugo de limón
- ½ cucharada de leche
- ½ cucharada de mantequilla derretida
Preparación paso a paso
Comienza mezclando el azúcar con la ralladura de limón para liberar todo su aroma. Luego, integra los huevos, el yogur, el aceite, el jugo de limón y la vainilla. Añade los ingredientes secos tamizados junto con las semillas de amapola, sin batir de más para evitar que la masa se vuelva densa.
Vierte la mezcla en un molde engrasado y enharinado. Lleva al horno precalentado a 180 °C durante 45 a 50 minutos, o hasta que al insertar un palillo este salga limpio.
Mientras la torta se hornea, prepara el sirope: mezcla el azúcar, el jugo de limón y el agua caliente hasta que el azúcar se disuelva por completo. En cuanto la torta salga del horno, aún caliente, viértela con el sirope para que lo absorba y quede jugosa.
Cuando la torta esté fría, prepara el glaseado batiendo el azúcar pulverizada con el jugo de limón, la leche y la mantequilla derretida hasta obtener una consistencia suave. Cubre la torta con el glaseado y decora con más ralladura de limón por encima.
Un poco de historia del limón
El limón es originario del Sudeste de Asia, entre India y China. Fue introducido a los países mediterráneos por Alejandro Magno en el siglo IV a. C., y más tarde llegó a América con Cristóbal Colón. En el siglo XVIII, los marineros lo consumían en abundancia para prevenir el escorbuto, enfermedad causada por la falta de vitamina C. Hoy, el limón es un ingrediente versátil en la cocina, usado en batidos, jugos, helados, mermeladas, pescados, conservas, aromatizantes y postres.
Esta receta fue creada por Juan Javier Pulido, aficionado a la cocina. Si tienes propuestas gastronómicas, escríbenos a tgomez@elespectador.com.



