FICCI 65: Cartagena celebra cine gratuito con 180 películas y Brasil como invitado
FICCI 65: 180 películas y Brasil como invitado en Cartagena

Cartagena se viste de cine: FICCI 65 celebra con gratuidad y 180 películas

Cuando Margarita Díaz Casas sale de una función cinematográfica, algo del filme queda flotando dentro de ella, conectándose con su propia vida y dejándole múltiples interrogantes. Esta sensibilidad define su liderazgo al frente del Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias (FICCI), que en 2026 celebra su edición 65 con cifras impresionantes: 180 películas, 26 estrenos mundiales y la participación de 57 países.

El festival gratuito más antiguo de América

Desenvuelta, espontánea y directa, Díaz Casas enfatiza que el FICCI no solo es el festival de cine más antiguo de América, sino el único en el mundo que durante siete días ofrece funciones completamente gratuitas en más de cuarenta escenarios del Centro Histórico amurallado. Esta gratuidad se extiende a diez salas de Cine Colombia, teatros, plazas, universidades y barrios de la ciudad, gracias a una sólida alianza entre el sector privado y público.

"Durante el Festival trabajan 200 personas, y al final quedamos tres personas al frente de una agenda que vuelve a empezar de abril a abril", revela la directora, destacando el esfuerzo logístico que implica mantener viva esta tradición cultural.

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Homenaje a la memoria cinematográfica cartagenera

El FICCI 65 rinde homenaje a Salvo Basile dentro de un ciclo de memoria que rescata películas filmadas en Cartagena. Entre ellas destaca la icónica 'Queimada' (1969) de Gillo Pontecorvo, con actuación estelar de Marlon Brando y Evaristo Márquez. En esta producción, Salvo Basile, entonces un joven, acompañó como asistente a Pontecorvo y participó como actor junto a otros personajes populares de la ciudad que jamás habían actuado, incluyendo extras cartageneros, palenqueros y al artista Alejandro Obregón.

La Cartagena que aparece en estas películas es la misma que Margarita conoció gracias a la mirada de sus padres, el exalcalde Carlos Díaz Redondo y la notaria Eudenis Casas: "Una Cartagena en la que se ven las plazas llenas de tierra para la recreación en el mismo territorio de una historia de esclavización".

Entre las producciones filmadas desde los años 60 se cuentan:

  • 'Alborada'
  • 'Las murallas de Cartagena'
  • 'La misión'

Particularmente, una de las películas colombianas que más le gusta a Margarita es 'La estrategia del caracol' (1993) de Sergio Cabrera, que ofrece una visión profunda de región y país.

Liderazgo y transformación cultural

Margarita Díaz Casas, elegida por Forbes Colombia entre 'Los 137 líderes que están actualizando a Colombia', considera este reconocimiento una responsabilidad, un honor y un orgullo. "Es significativo que entre ese grupo de mujeres esté una cartagenera que lo ha alcanzado gracias a que se ha portado bien enalteciendo al país", afirma.

Graduada del Programa de Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia, con máster en Políticas Públicas Urbanas de Sciences Po París, Díaz Casas es una mujer con sensibilidad social y pasión por la cultura como herramienta de transformación, identidad y desarrollo regional y nacional.

Bajo su liderazgo, el FICCI ha experimentado un proceso de renovación que fortaleció su identidad, amplió su alcance internacional y profundizó su compromiso con:

  1. La formación de públicos
  2. El cine iberoamericano
  3. La circulación de nuevas miradas audiovisuales

Su gestión ha consolidado al Festival como un espacio de encuentro entre creadores, industrias, ciudadanía y pensamiento crítico, promoviendo además proyectos de alto impacto como el Bronx Distrito Creativo en Bogotá.

Brasil: país invitado con presencia robusta

Margarita precisa que el país invitado en esta edición es Brasil, con 70 invitados vinculados al sector audiovisual y a proyectos fílmicos. "Brasil es aliado esencial en este Festival, vínculo que se ha fortalecido los últimos seis años", explica.

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Esta alianza ha crecido tanto que la organización del FICCI adecuó la Casa Brasil en el Palacio de la Proclamación, que alberga una agenda vibrante donde confluyen cineastas, músicos, investigadores, y se comparten los sabores de la comida y los saberes del arte brasileño.

La apertura del Festival cautivó a la audiencia con el filme 'Feito Pipa' de Allan Deberton, que narra la historia de un niño de 12 años que sueña con ser futbolista mientras cuida a su abuela que está perdiendo la memoria.

Un festival competitivo y plural

"En el Festival confluyen los mayores directores de cine de la región, el país e invitados del mundo. Es una plataforma de encuentro nacional e internacional, es también una red de negocios y el espacio más grande de estímulo a la industria del cine", afirma Díaz Casas.

Después de seis años, el Festival volvió a ser competitivo. "Lo de suprimir su tradición competitiva fue una decisión artística, cuyo argumento fue confrontado. La industria pidió que el FICCI siguiera siendo competitivo a nivel iberoamericano. Esa misma petición hicieron productores, distribuidores y público en general. La competencia nutre muchísimo".

El Festival destaca en su sección 'De Indias' las producciones locales que se realizan en Cartagena y Bolívar. Entre sus aliados se encuentra el Banco Latinoamericano, que promueve un debate sobre cine e inteligencia artificial, donde las directivas del Festival cuestionarán a la IA sobre derechos de autor.

"Lo que más se está viendo en las películas contemporáneas es lo que se vive por dentro y fuera de los seres humanos: las diásporas, la solidaridad, la resiliencia, en medio de dramas, resistencias y esperanzas", reflexiona la directora.

Íconos y símbolos perdurables

Al Festival de Cine de Cartagena se le debe, gracias a su fundador Víctor Nieto, la iniciativa de encargar el diseño de la estatuilla del certamen, que terminó convirtiéndose en uno de los símbolos de la ciudad.

El escultor Héctor Lombana fue elegido para esta misión, creando la estatuilla de la India Catalina de 60 centímetros, inspirada en la figura indígena que aparece en el escudo de Cartagena y en una de las imágenes pintadas del antiguo Teatro Heredia. Uno de sus asesores fue el artista español Juan Antonio Horrillo.

Años después, la realización de una escultura de más de 4 metros fue encomendada al también escultor español Eladio Gil. Estos dos diseños distintos abrieron el camino a nuevas interpretaciones visuales de la indígena Catalina, especialmente en los afiches del Festival, consolidando su imagen como ícono cultural perdurable.