Willie Colón: El legado del 'Malo del Bronx' que revolucionó la salsa mundial
Willie Colón: El legado del 'Malo del Bronx' en la salsa

Willie Colón: La partida del ícono que transformó la salsa en un fenómeno global

William Anthony Colón, conocido artísticamente como Willie Colón, el legendario trombonista y cantautor estadounidense de origen puertorriqueño, falleció el 21 de febrero de 2026 en Nueva York, la ciudad que lo vio nacer el 28 de abril de 1950. Su muerte conmocionó al mundo de la música, dejando un vacío en el corazón de millones de seguidores que encontraron en su obra una banda sonora para sus vidas.

El sonido que nació en el Bronx y conquistó el mundo

Willie Colón encarnó como nadie la esencia de la salsa, entendiéndola no solo como un ritmo, sino como un concepto musical y sociocultural complejo. Su sonido, una mezcla única de agresividad callejera y sofisticación experimental, se forjó en los barrios neoyorquinos donde creció, reflejando las vivencias de la diáspora latino-caribeña. Desde muy joven, bajo la influencia de su abuela Doña Toña, quien le regaló su primera trompeta, Colón demostró un talento innato y un liderazgo que lo llevarían a formar su primera banda, "La Dynamica", durante su adolescencia.

Su carrera despegó definitivamente al firmar con el sello Fania Records, donde, bajo la mentoría de Johnny Pacheco, formó una dupla histórica con el cantante Héctor Lavoe. Juntos, grabaron álbumes seminales como "El Malo" (1967), estableciendo un sonido rudo y potente que resonó profundamente en las comunidades latinas. La imagen de "malandros del barrio" que proyectaban, complementada con letras que narraban la cotidianidad urbana, los convirtió en íconos de una generación.

La revolución musical con Rubén Blades y el impacto de "Siembra"

Tras separarse de Lavoe, Willie Colón encontró en Rubén Blades un compañero ideal para llevar la salsa a nuevas dimensiones. Su colaboración produjo obras maestras como "Metiendo mano" (1977) y, especialmente, "Siembra" (1978), álbum que revolucionó el género al incorporar letras de profunda crítica social y arreglos musicales innovadores. Canciones como "Plástico", "Pedro Navaja" y "Buscando guayaba" no solo se bailaron, sino que se analizaron y estudiaron, elevando la salsa a un fenómeno sociocultural con alcance global.

Colón también destacó como productor, trabajando con figuras como Celia Cruz, a quien ayudó a modernizar su sonido, y como solista, con álbumes experimentales como "Solo" (1979). Su capacidad para mezclar influencias del jazz, el funk, la música brasileña y los ritmos tradicionales caribeños demostró una curiosidad artística sin límites.

Un legado controvertido pero indeleble

La trayectoria de Willie Colón no estuvo exenta de polémicas, especialmente en sus últimos años, cuando sus posturas políticas viraron hacia posiciones conservadoras que contrastaban con el mensaje rebelde de sus primeras canciones. Sin embargo, su impacto musical permanece innegable. Como trombonista, su sonido agresivo y lleno de "moñas" poderosas lo situó entre los grandes del instrumento; como compositor y productor, su obra influenció a generaciones de músicos.

Su muerte cierra un capítulo fundamental en la historia de la música latina, pero su legado, plasmado en decenas de álbumes que siguen sonando en todo el mundo, asegura que el "Malo del Bronx" seguirá guapeando por la eternidad. La salsa, como él la entendió, perdura como un testimonio de resistencia, identidad y alegría colectiva.