La primera obra vendida de Botero sale a subasta en Bogotá
Primera obra vendida de Botero se subasta en Bogotá

La historia de la acuarela La plegaria comienza con un intercambio sencillo: un joven Fernando Botero entrega la obra y recibe a cambio dos cajetillas de cigarrillos Pielroja. Corría el año 1949, y el artista aún no era la figura central del arte latinoamericano que llegaría a ser. El comprador fue Efrén Ossa, pionero del derecho de seguros en Colombia. Setenta y siete años después, esa misma pieza vuelve a ocupar un lugar central en una subasta de arte colombiano y latinoamericano moderno y contemporáneo, que se realizará este jueves 21 de mayo a las 8:00 p. m. en Bogotá Auctions, en el barrio Quinta Camacho de Bogotá.

La obra y su contexto

La plegaria es considerada la primera obra que Botero vendió en su carrera artística. Realizada sobre papel, mide 73 por 53 centímetros y pertenece al periodo formativo del artista. En ella no aparecen aún las figuras rotundas que luego definirían su lenguaje, sino una escena campesina, religiosa y tensa. La imagen muestra a varios campesinos en actitud de miedo y recogimiento: un anciano reza con los ojos cerrados, una mujer protege a un niño y las miradas se elevan hacia el cielo. La obra fue creada un año después del asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, en un país que entraba en los años de La Violencia. La acuarela dialoga con la tradición de la escuela de acuarelistas antioqueños, representada por nombres como Rafael Sáenz, Pedro Nel Gómez y Débora Arango.

La carta de Botero a Efrén Ossa

Junto a La plegaria también será subastada una carta que Botero le escribió a Ossa el 27 de mayo de 1951. En ella, el artista agradece a Ossa haber sido el primero en comprarle una obra "porque la sintió", distinguiendo ese gesto de quienes compraban arte por moda, decoración o compromiso social. La carta revela las preocupaciones estéticas de Botero en esos años: menciona su rechazo a un "París falso" asociado a bodegones fríos e impostados, y expresa su interés por el trópico, sus colores, su fuerza, su magia, su poesía y su sensualidad. En esas líneas aparece un artista joven, vehemente, que mira hacia América como fuente de imágenes y energía pictórica. También menciona obras como Fruta verde, Flautista, Frutas rojas y Cristo de la edad moderna, describiéndolas con entusiasmo y hablando de masas sólidas, figuras con presencia escultórica, rojos intensos y dramatismo formal. Además, la carta contiene un dato relevante: la preparación de su primera exposición en la Galería Leo Matiz, prevista entre el 10 y el 15 de junio de 1951.

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La subasta y otras obras destacadas

La subasta en Bogotá Auctions no se limita a Botero. La selección incluye pintura, escultura, dibujo y textil, con énfasis en grandes figuras del arte colombiano del siglo XX y un grupo significativo de artistas latinoamericanos e internacionales. Entre los nombres colombianos aparecen Alejandro Obregón, Beatriz González, Débora Arango, Santiago Cárdenas, Emma Reyes, Juan Cárdenas, Ana Mercedes Hoyos, Luis Caballero, Saturnino Ramírez, Óscar Jaramillo, Álvaro Barrios, Óscar Muñoz, José Antonio Suárez, César del Valle, Bernardo Salcedo, Jim Amaral, Teresa Sánchez, Nadín Ospina, Ramiro Gómez, Ignacio Gómez Jaramillo, Pedro Ruiz, Gonzalo Ariza, Mauricio Arango Mejía, Lydia Azout, Luis Fernando Peláez, Manuel Hernández, Hugo Zapata y Darío Morales. En el núcleo colombiano sobresalen Acrílico n.º 4 (1979), de Fanny Sanín; Signo decimal (1980), de Manuel Hernández Gómez; una obra de la serie Girasoles, de Ana Mercedes Hoyos, y dos piezas del periodo formativo de Botero: La plegaria (1949) y Niña con flores (1960). También aparece Alejandro Obregón con una de sus barracudas, Juan Cárdenas Arroyo con Variaciones sobre Felipe el Próspero y Manolo Vellojín con Oficio de tinieblas. La exposición reúne además obras de cuatro artistas colombianas fundamentales del siglo XX: Débora Arango, Emma Reyes, Beatriz González y Marlene Hoffmann, a las que se suman piezas de Elsa Zambrano, Maripaz Jaramillo y Ofelia Rodríguez.

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Sección de paisaje y escultura

El paisaje ocupa otro tramo importante de la selección, con obras de Gonzalo Ariza, Gastón Lelarge, Óscar Rodríguez Naranjo, Ignacio Gómez Jaramillo, Luis Núñez Borda, Miguel Díaz Vargas, Ricardo Borrero, Pierre Daguet, María Cristina Cortés y Pedro Ruiz. La escultura está representada por piezas de Aníbal Gil, Bernardo Salcedo, Jim Amaral, Teresa Sánchez, Nadín Ospina, Ramiro Gómez, Mauricio Arango Mejía, Lydia Azout, Luis Fernando Peláez, Manuel Hernández Gómez, Hugo Zapata y Darío Morales. El dibujo aparece con obras de Luis Caballero, Santiago Cárdenas, Juan Cárdenas Arroyo, Saturnino Ramírez, Óscar Jaramillo, Álvaro Barrios, Óscar Muñoz, José Antonio Suárez y César del Valle.

Artistas internacionales

La selección internacional incluye piezas de la alemana Mary Bauermeister, el polaco Igor Mitoraj, el argentino Eduardo Mac Entyre, el chileno Nemesio Antúnez y el ecuatoriano Víctor Mideros. La muestra propone así un recorrido por distintos momentos, técnicas y lenguajes del arte moderno y contemporáneo.

Información práctica

La exposición puede visitarse en Bogotá Auctions, en la calle 70 # 10A-59, barrio Quinta Camacho. El horario es de lunes a viernes, de 10:00 a. m. a 6:00 p. m., y los sábados, de 11:00 a. m. a 5:00 p. m. También hay recorrido virtual y posibilidad de participar en la subasta desde cualquier lugar del mundo. Bogotá Auctions fue fundada en 2014 y es presentada como la primera casa de subastas del país. Desde Quinta Camacho ha construido una red de coleccionistas nacionales e internacionales y trabaja con departamentos especializados en arte moderno y contemporáneo, libros, documentos, grabados antiguos, múltiples, artes decorativas y diseño. Para esta jornada, la atención vuelve a una escena mínima: una acuarela de juventud, dos cajetillas de cigarrillos y una carta en la que Botero, antes de ser Botero, ya hablaba como alguien dispuesto a tomarse la pintura en serio.