El rostro de El Minuto de Dios reflexiona sobre el futuro de su legado
Diego Jaramillo Cuartas, el sacerdote católico colombiano ampliamente reconocido como el líder actual de la Organización El Minuto de Dios, ha abierto recientemente una reflexión sobre el futuro de la obra que dirige. Nacido en Yarumal, Antioquia, en 1932, Jaramillo fue el colaborador más cercano del fundador, el Padre Rafael García Herreros, a quien sucedió tras su fallecimiento en 1992.
Una vida dedicada al servicio y la comunicación
Más allá de su formación teológica, el Padre Diego se ha destacado como un prolífico escritor y comunicador, manteniendo vivo el icónico programa de televisión "El Minuto de Dios", el espacio más antiguo de la televisión colombiana. Cada noche, imparte una breve reflexión que cierra con su tradicional bendición, convirtiéndose en una figura familiar para millones de colombianos.
Su importancia trasciende la pantalla, ya que representa la continuidad de una de las obras sociales más ambiciosas y tangibles del país. Bajo su liderazgo, se ha consolidado un ecosistema de servicio que incluye:
- Construcción de viviendas de interés social
- Atención en salud para comunidades vulnerables
- Creación de la Corporación Universitaria Minuto de Dios (UNIMINUTO)
Esta última iniciativa ha permitido el acceso a educación superior a miles de personas en regiones apartadas, transformando vidas y comunidades enteras.
La inevitable pregunta sobre la sucesión
En una reciente entrevista con La Kalle, el sacerdote reconoció que pronto cumplirá 94 años, lo que ha generado inevitablemente preguntas sobre el futuro de su liderazgo. "No creo dure 20 años más ni muchos menos, porque ya el próximo mes de mayo cumplo 94 años, de manera que ya es un buen lote de vida", expresó con realismo y humildad.
Al abordar el tema de un posible reemplazo, el Padre Diego recalcó que hay varios padres eudistas que ya continúan con la obra de El Minuto de Dios en diferentes ámbitos, siempre en pro del servicio divino. "Lo que hay que hacer es darle gracias a Dios y que él lo llame a uno", añadió, mostrando su confianza en que el legado continuará.
Un símbolo de ética en medio de las desigualdades
En un país marcado por profundas desigualdades sociales, la figura del Padre Diego Jaramillo es vista como un símbolo de ética y compromiso civil. Su liderazgo anual del Banquete del Millón une a diversos sectores de la sociedad bajo un propósito de solidaridad para ayudar a los más vulnerables, demostrando que la cooperación intersectorial es posible.
Más allá de los posibles sucesores, lo que queda claro es que el Padre Diego ha construido durante décadas una obra que trasciende a cualquier individuo. Su legado está en las miles de viviendas construidas, en los estudiantes que han accedido a educación superior, y en las comunidades que han encontrado esperanza a través de los programas sociales de El Minuto de Dios.
Mientras se acerca a los 94 años, su reflexión sobre la sucesión no es un signo de debilidad, sino de sabiduría y planeación responsable para asegurar que la obra continúe beneficiando a Colombia por muchas generaciones más.



